Las personas con múltiples enfermedades y polimedicadas, que ocupan plazas en residencias, no son computadas a determinados efectos por el sistema sanitario, tal y como denuncia la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que recuerda que desde las residencias se atienden a colectivos frágiles y vulnerables que presentan un consumo considerable de recursos sanitarios que de otra forma deberían estar siendo prestados por la red pública de servicios sanitarios que le corresponda a cada uno de estos usuarios.

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Las personas con múltiples enfermedades y polimedicadas, que ocupan plazas en residencias, no son computadas a determinados efectos por el sistema sanitario

Además , este trabajo sanitario que se lleva a cabo dentro de las residencias, por personal sanitario cualificado, no se tiene en cuenta y en la mayoría de los casos ni se considera que existe.
Estas son algunas de las conclusiones del simposio dedicado a los centros residenciales y su nuevo modelo de calidad integral celebrado en el marco del 56 Congreso de la Sociedad Española Geriatría y Gerontología (SEGG), con el que se ha puesto de relieve la atención sanitaria que se lleva a cabo en el ámbito de la atención residencial, generalmente pertenecientes a la red de servicios sociales, haciéndola visible y sobre todo sensibilizando al sistema sanitario.
Desde la SEGG se apunta que es incuestionable que las residencias han cambiado radicalmente de forma paulatina durante los últimos años. En el momento actual, en nuestro país y en una gran parte de las plazas residenciales, se atienden a personas dependientes que han llegado a esta condición como consecuencia sobrevenida de múltiples enfermedades, que generalmente se hacen crónicas y que precisan atención y cuidados especializados por parte de profesionales, que mayoritariamente no pueden ser aportados en sus domicilios.
Tal y como explica el doctor Primitivo Ramos, secretario general de la SEGG, “estas personas con múltiples enfermedades y polimedicadas, que ocupan plazas residenciales, no son tenidas en cuenta por el sistema sanitario, debido a que se encuentran ingresadas en centros de la red de servicios sociales. Y además cada una de ellas, están adscritas a sus centros de salud de referencia, desde los que normalmente no son atendidos, por disponer los centros residenciales de servicios sanitarios con médicos propios”.
Además, debe de reconocerse a los profesionales el trabajo realizado, a efectos de servicios prestados en los procesos selectivos, o bien como simple y justo reconocimiento por una labor profesional desempeñada.
Por otra parte, es incuestionable que la atención sanitaria que se lleva a cabo en los centros residenciales también ha cambiado. En la actualidad el modelo asistencial constituye una apuesta basada en la gestión de calidad, a través de una serie de procesos dirigidos a la mejora continua.
Por ello, la asistencia sanitaria en las residencias sigue un protocolo, y se han establecido unos “indicadores asistenciales”, con unos estándares de calidad bien definidos para cada proceso (control de la diabetes, hipertensión arterial, mantenimiento de la autonomía, prevención de caídas, etcétera).