Consciente de la importancia que tiene una correcta higiene de las manos para evitar el contagio de enfermedades en los centros sociosanitarios, Grupo IMQ está llevando a cabo una experiencia piloto con una lámpara capaz de mostrar las zonas de las manos que se encuentran incorrectamente lavadas.

geriatricarea Grupo IMQ higiene de manos
La lámpara muestra una mano bien lavada, a la izquierda, y a la derecha, en oscuro, las partes mal lavadas

Un total de 95 profesionales de Grupo IMQ (médicos, enfermeros, técnicos especialistas en radioterapia, auxiliares de enfermería, administrativos y personal de limpieza, entre otros) participan en esta iniciativa pionera en el Estado,  que se está desarrollando en centros hospitalarios, centros médicos y residencias de personas mayores.
Consiste en lavarse las manos con un preparado de base de solución hidroalcohólica marcado con fluoresceína e introducirlas en una lámpara dotada de una luz ultravioleta que permite a los profesionales observar, a simple vista, las zonas a las que no ha llegado la solución y, por lo tanto, no están correctamente limpias y desinfectadas.
De manera conjunta con la prueba de esta lámpara de luz ultravioleta, se desarrolla una campaña interna de comunicación basada en el recuerdo de los cinco pasos del protocolo del lavado de manos. Tal y como señala Isabel Urrutia, coordinadora de Calidad y Seguridad del Paciente de Grupo IMQ, existen en cinco momentos clave para lavarse las manos cuando se trabaja con pacientes en el ámbito sanitario: “antes del contacto con el paciente, antes de realizar una tarea aséptica, después del riesgo de exposición a líquidos corporales, después del contacto con el paciente, y después del contacto con algún elemento del entorno del paciente”.
Cabe recordar que el lavado de manos es capaz, por sí solo, de reducir en un 80% el riesgo de contagio de diversas patologías gastrointestinales, respiratorias y dermatológicas, entre otras.