Consciente del difícil momento económico que están pasando muchos hogares españoles, desde la Fundación Edad&Vida se ha realizado un llamamiento al Gobierno para revisar el tipo de IVA para los productos sanitarios, los servicios funerarios y la atención a la dependencia, dado el gran impacto económico que tienen para las personas en situación de dependencia o enfermos crónicos.

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La Fundación Edad&Vida pide un IVA súper-reducido para productos sanitarios, servicios funerarios, atención a la dependencia

Esta petición tuvo lugar en el transcurso de la Mesa de Diálogo sobre el ‘Impacto del IVA y la fiscalidad en la economía de las personas mayores’, organizada por Fundación Edad&Vida. Su presidente, Eduardo R. Rovira, asegura que el IVA, al tratarse de un impuesto indirecto al consumo, no tiene en cuenta las circunstancias personales y familiares de cada individuo, lo que genera “un efecto claramente negativo para la economía de los mayores, grandes consumidores de productos y servicios relacionados con el cuidado de la salud, que son de primera necesidad para este colectivo”.
Por ello, desde esta Fundación se propone aplicar nuevas medidas e incentivos fiscales en este sentido, como considerar los servicios de atención a la dependencia (centros residenciales, centros de día, teleasistencia y servicios de atención a domicilio) como servicios de primera necesidad y establecer para ellos un tipo de IVA súper-reducido del 4%.
Y es que para el presidente de Fundación Edad&Vida, uno de los retos a los que se enfrenta una sociedad como la nuestra, cada día más envejecida, es “poder asegurar que las personas mayores, un colectivo cada vez más numeroso, tenga la capacidad económica suficiente para poder hacer frente a sus necesidades tras la jubilación, gozando así de una buena calidad de vida en esta etapa. Es por eso muy importante prestar atención a las políticas fiscales que inciden directamente en la economía de este colectivo”.
En este sentido Juanjo Mulero, director general de Seguros Generales y Vida de DKV Seguros y Ergo Seguros, afirma que es necesario replantearse el impacto que este tipo de impuesto tiene sobre la economía de las personas mayores, ya que “hay necesidades naturales, como la muerte, que no pueden estar penalizadas y gravadas con el mismo tipo de IVA que otros productos”, como los artículos de lujo.
Otro dato que agrava esta situación es la inflación y la deflación, que afecta especialmente a los mayores, ya que tal y como apunta Rafael Sánchez-Ostiz, director general de IDEA e impulsor del proyecto IPC Senior, “es evidente que el colectivo sénior está perdiendo poder adquisitivo y no parece que está situación se vaya a corregir”. En este sentido apunta también que en la actualidad hay seis millones de hogares sénior en España, cuyo gasto medio se ha visto incrementado “por el precio de los productos más inflacionistas que tienen que ver con su consumo”.