/p>Escuchar canciones que han sido importantes en momentos de la vida ha demostrado ser beneficioso para personas que sufren de Alzheimer, ayudándolos a reconectar con experiencias pasadas. Bajo esta premisa, desde BarcelonaBeta Brain Research Center, el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, se impulsó el proyecto “Life Soundtrack, la banda sonora de mi vida”.
geriatricarea alzheimerCon el objetivo de estudiar los beneficios que aporta escuchar música a las personas con deterioro cognitivo, el proyecto ha reunido a un grupo de 11 estudiantes de bachillerato de la Escuela La Salut de Sabadell16 personas afectadas de Alzheimer, usuarios del centro de Sabadell de la Fundación AVAN.
A lo largo del curso académico, los adolescentes han trabajado en el diseño de una intervención con música para medir sus efectos en el estado emocional y conductual de los pacientes. El proyecto no solo ha contribuido a mejorar el bienestar de las personas afectadas la demencia y su entorno, sino que también ha sido valioso para despertar en los estudiantes vocaciones científicas y sociales y sensibilizarlos en problemáticas o realidades que les pueden parecer lejanas.
Tal y como comenta el Dr. José Luís Molinuevo, director científico de la Fundación Pasqual Maragall y precursor de la iniciativa, la música beneficia a las personas con deterioro cognitivo y además, es un instrumento perfecto para unir generaciones, propiciando interacciones enriquecedoras y emocionalmente positivas para todas las partes, tal y como ha quedado confirmado en este proyecto”.
La idea inicial surgió del documental “Alive Inside” (2014), del director Michael Rossatto-Bennet, que mostraba el efecto revitalizador de la música en personas afectadas por demencia. Inspirados por esta historia, la Fundación Pasqual Maragall puso en marcha el proyecto “Life Soundtrack, la banda sonora de mi vida”.
Para emprender el proyecto, la Fundación se encargó de proporcionar a los estudiantes la información, el asesoramiento y la formación necesarias para llevar a cabo una investigación científica, acompañándolos durante todas las etapas del proceso. “Esto implicó disponer de un buen conocimiento de la enfermedad de Alzheimer, saber cómo aproximarse a las personas afectadas y conocer las pautas para aplicar una correcta metodología científica”, afirma la Dra. Nina Gramunt, neuropsicóloga de la Fundación Pasqual Maragall.
Con toda la información recopilada por los estudiantes, el Grupo de Investigación en Tecnología Musical de la Universitat Pompeu Fabra aplicó tecnologías de recomendación musical para crear bandas sonoras personalizadas, adaptadas y relevantes para cada uno de los participantes.
Durante diversas sesiones, y acompañados por profesionales de la Fundación Pasqual Maragall y de la Fundación AVAN, los estudiantes observaron y valoraron el efecto que la lista de canciones escogida tenía sobre cada una de las personas afectadas. Mientras los participantes escuchaban las canciones, los jóvenes investigadores anotaban sus reacciones.
El diseño de un plan de comunicación para concienciar sobre la enfermedad y dar a conocer la iniciativa en su entorno fue el propósito del trabajo de investigación de otras dos alumnas. Con estos objetivos dinamizaron un perfil del proyecto en Facebook, organizaron sesiones lúdico-educativas para los alumnos, padres y abuelos de la escuela, concertaron y realizaron entrevistas a medios de comunicación local y midieron el impacto que estas acciones habían generado.
El proyecto se cerró con un emotivo acto donde participaron los alumnos, los pacientes y sus familiares para explicar el desarrollo del trabajo y compartir la experiencia vivida.