Usuarios del Centro para Personas con Discapacidad Física DomusVi Bóveda (Lugo) han participado en una nueva edición del proyecto Discamino, una iniciativa de Javier Pitillas, policía local de Vigo, que ofrece la posibilidad de hacer tramos del Camino de Santiago a personas con diversidad funcional.
Los participantes de Discamino 2019 hicieron una parte del Camino Portugués gracias a un equipo de voluntarios que condujeron bicicletas duet completamente adaptadas. El recorrido se realizó en tres etapas, desde Vigo hasta Santiago de Compostela.

Varios usuarios del Centro para Personas con Discapacidad Física DomusVi Bóveda han participado en Discamino 2019

 
En esta edición el grupo estuvo formado por cuatro usuarios de DomusVi Bóveda, acompañados de cuatro profesionales del centro (un auxiliar de enfermería, un fisioterapeuta, un animador y un conductor) y el equipo de voluntarios de Javier Pitillas. Los participantes comenzaron el Camino en Vigo y terminaron la primera etapa en Pontevedra. El segundo tramo fue hasta Valga y, la etapa final, hasta el Obradoiro. En esta aventura también contaron con la colaboración de la residencia DomusVi Barreiro, que fue su base de operaciones durante los tres días, ya que, todas las noches al finalizar la etapa regresaban allí a descansar.
Uno de los usuarios de DomusVi Bóveda que participó en esta edición del Discamino fue Alberto Castaño, que compartió bicicleta con Javier Pitillas, y afirma que la experiencia fue muy buena y que se la aconseja a todo el mundo. “Javier se preocupó por nosotros todo el tiempo y estuvo muy cercano”, señala y destaca “el ‘buen rollismo’ y la buena sintonía que hubo entre todos”. Alberto Castaño afirma que vio cumplido el lema de esta aventura ’Sentir y hacer sentir’: “sentimos que alcanzamos el objetivo de llegar a la plaza del Obradoiro y que no nos quedamos por el camino, y sentimos que aportamos algo. Con iniciativas como esta ganamos en visibilidad”.
Por su parte, el director de la residencia de Bóveda, Fernando Prada, explicó que lo mejor de esta experiencia tiene lugar a la vuelta, cuando los participantes comparten la aventura con todos sus compañeros y se contagia la ilusión. Uno de los objetivos de esta iniciativa siempre fue “visibilizar que todos podemos hacer de todo y que no hay que ponerle calificativos a nadie”, expuso Prada.
Discamino nació de la mano de Javier Pitillas, que lleva más de trece años colaborando con la ONCE como entrenador de atletismo. En 2014, DomusVi empezó a colaborar con Discamino mediante el ofrecimiento de albergar durante una noche a los participantes de esa edición en el Centro para Personas con Discapacidad Física DomusVi Bóveda en su camino hacia Santiago. En ese momento, surgió la idea de que los usuarios de DomusVi participaran también en el Discamino. Una colaboración que se extiende hasta la actualidad.