Más de un tercio de los españoles de 60 años o más (el 34,9%) afirma haber superado su miedo a la tecnología en el último año, tal y como se extrae de la ‘I Radiografía de los españoles smart’, estudio liderado por SPC, marca española de electrónica de consumo, que ha analizado cómo la tecnología se ha convertido en el principal nexo de conexión entre personas.

Y es que, durante el ultimo año el distanciamiento social impuesto por la pandemia ha obligado a recurrir a la tecnología para resolver cuestiones del día a día. Alcanzar esta versión más ‘techie‘ de uno mismo ha supuesto para muchas personas de edad avanzada un esfuerzo por incrementar sus conocimientos tecnológicos o incluso el de empezar de cero, haciendo frente a posibles inseguridades o miedos ante el reto de manejar un dispositivo poco o nada conocido, o a utilizar servicios online.

Entre los motivos que indican los encuestados, con una edad comprendida entre los 60 y los 75 años, para superar el miedo a la tecnología destaca que atreverse a manejar esos dispositivos tecnológicos ha sido la única forma de estar en contacto con familiares y amigos (20,6%), por encima de otras razones como la realización de gestiones bancarias y médicas (9,7%) o disfrutar de las aficiones favoritas (4,6%).

Por otro lado, solo el 8,8% de los encuestados correspondientes a esta franja de edad confiesa que no ha superado su miedo y que sigue siendo una asignatura pendiente, mientras que el 56,3% afirma que nunca ha sido un problema poder aprovechar las ventajas de la tecnología.

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La tecnología, principal nexo de conexión entre las personas

Tal y como indican desde SPC, el confinamiento supuso que muchos mayores se tuvieran que ‘poner las pilas’ y perder el miedo a la tecnología para, gracias a su ayuda, poder adaptar y continuar con sus rutinas diarias. Este estudio revela que la población ‘sénior’ ha encontrado en la tecnología un aliado fundamental a la hora de conservar, sobre todo, el hábito de mantenerse en contacto con las personas importantes (91,3%), en este caso, a través de las videollamadas. Entre las demás rutinas habituales que la tecnología ha facilitado a los mayores, los encuestados también han identificado seguir las noticias de actualidad (80,5%), gestionar citas médicas (72%) y ver series o películas (71,1%).

«En este contexto de pandemia, la sociedad española confirma que las personas mayores de 60 años han sabido encontrar en el uso de aplicaciones y dispositivos tecnológicos una vía para seguir haciendo las cosas que más les gustan o importan, ya sea para entretenerse, informarse o mantener el contacto con los suyos», señalan desde SPC.

El estudio también ha servido para conocer la percepción que tiene la sociedad española sobre cómo la tecnología permite a los mayores mantener o recuperar el contacto con personas importantes de su vida. Cerca de dos tercios de los españoles (63,1%) dice que los pertenecientes a esta franja de edad tienen contacto con otros usuarios mayoritariamente a través de llamadas telefónicas (63,2%) y aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp (62,8%). No obstante, frente al dominio de estos dos canales más convencionales, se sitúan a muy poca distancia las videollamadas, con un 59,6% de los encuestados relacionándolas con un uso habitual por parte de la población ‘sénior’ para mantener el contacto.

De esta forma, se confirma que el auge de este tipo de comunicación por vídeo debido a la pandemia no solo ha surtido efecto entre los segmentos de la población trabajadora o estudiante, sino que ha sido importante para los más mayores de la casa. Por el contrario, solo un 33,2% considera que estas personas utilizan redes sociales y un 19,4%, el correo electrónico.

Para los participantes más jóvenes del estudio de SPC, el smartphone (54,6%) aparece acompañado por el aparato de radio (45,4%) y el móvil de teclas (39,2%) como los productos tecnológicos que más integrados están en el día a día de los mayores, de acuerdo con los encuestados con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años, que de esta forma identifican a sus abuelos con los productos más ‘clásicos’ del repertorio tecnológico.

Sin embargo, frente a esta percepción más escéptica de los jóvenes sobre la relación de las personas mayores con los dispositivos electrónicos, los participantes en el estudio de SPC de entre 65 y 75 años se consideran mucho más familiarizados con el smartphone, con un 74% que representa 20 puntos porcentuales más que lo que opinaban los más jóvenes sobre esta integración.

En segundo lugar, los encuestados de mayor edad señalan a la tablet como el segundo gadget que más forma parte de sus vidas, como así declara un 39,3% de este segmento de la muestra; por su parte, solo un 21,6% de los encuestados de entre 18 y 24 años cree que la población de mayor edad ha sabido aceptar en su día a día a este tipo de aparato táctil. Se concluye, por tanto, que los propios mayores se consideran mucho más cómodos con las nuevas tecnologías que lo que puedan pensar los más jóvenes sobre ellos.

Pese a esta diferencia de criterios por la edad, resulta reseñable que solo el 2,1% del total de la muestra opine que no existen dispositivos tecnológicos integrados en el día a día de las personas de más de 60 años. Por tanto, la percepción que tiene la sociedad en su conjunto acerca de la relación de los más mayores con los gadgets se aleja de forma contundente de un escenario en el que sus vidas cotidianas son completamente ajenas a la tecnología.

De una forma o de otra, las personas mayores recurren a dispositivos para sacar más partido a su día a día, ya sea como herramienta de conexión con otras personas, servicio para informarse o entretenerse, o como una forma de cuidar su salud o su vivienda.