En España se estima que alrededor de 1,1 millones de personas padecen glaucoma, siendo el glaucoma de ángulo abierto el más frecuente. Este grupo de enfermedades oculares provoca un daño progresivo e irreversible del nervio óptico y, en la actualidad, es una de las principales causas de ceguera en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, aproximadamente el 40% de los afectados no saben que lo padecen, ya que en los primeros estadios del glaucoma, este avanza sin síntomas y el diagnóstico llega cuando la pérdida de visión ya es considerable.

Por ello, desde la Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF) se recalca la importancia del diagnóstico precoz y en el impacto que esta enfermedad puede tener en la autonomía y calidad de vida de quienes la padecen.

Geriatricarea, Glaucoma vision en tunel
El glaucoma provoca pérdida progresiva del campo visual periférico, que deriva en la conocida visión en túnel


Según los datos recopilados por AGAF, alrededor de 379.000 personas diagnosticadas de glaucoma en España tienen reconocido algún grado de discapacidad, lo que supone aproximadamente el 58% de los pacientes. Además, más de la mitad de ellos presenta un grado de discapacidad superior al 65%, uno de los niveles más elevados dentro del sistema de reconocimiento de discapacidad.

El glaucoma provoca una pérdida progresiva del campo visual periférico que deriva en la conocida visión en túnel o “en cañón de escopeta”, dificultando actividades cotidianas como conducir, leer o desplazarse con seguridad.

Aunque no tiene cura, los tratamientos actuales permiten frenar su progresión en muchos casos si se detecta a tiempo y se mantiene una adecuada adherencia al tratamiento. Por ello, es fundamental realizarse revisiones oftalmológicas periódicas, especialmente a partir de los 45 años, edad en la que aumenta el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

Desde la asociación también reiteran su petición de que el glaucoma sea reconocido como una enfermedad neurodegenerativa, ya que el daño que provoca afecta directamente a las células nerviosas de la retina y al nervio óptico.

Este reconocimiento permitiría impulsar nuevas líneas de investigación centradas en la regeneración de las células neuronales del ojo, lo que podría abrir la puerta en el futuro a tratamientos capaces de recuperar parte de la visión perdida.

AGAF también subraya la importancia de dar mayor visibilidad al glaucoma y a las personas que conviven con esta enfermedad, ya que muchos pacientes afrontan el diagnóstico de forma aislada o desconocen que existen asociaciones que pueden orientarles y acompañarles desde las primeras fases.