En un contexto en el que la población mayor de 65 años en Europa superará el 30% en 2050, según datos de la Comisión Europea, la Realidad Aumentada y Virtual se consolida como una herramienta eficaz para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, tal y como señalan desde la empresa salmantina ARSOFT.
Aunque hablar de Realidad Virtual, Inteligencia Artificial o entornos inmersivos puede parecer algo lejano al mundo de las personas mayores, la realidad a es que cada vez más centros y profesionales sociosanitarios están descubriendo que estas tecnologías pueden convertirse en grandes aliadas para fomentar el envejecimiento activo.

Yes que, como indican desde ARSOFT, compañía que desarrolla soluciones de Realidad Aumentada y Virtual, el gran reto al que se enfrentan hoy residencias, centros de día y profesionales no es solo cuidar, sino mantener la autonomía, la actividad física, la estimulación cognitiva y el bienestar emocional de las personas mayores el mayor tiempo posible.
En este sentido, la tecnología cobra cada día un papel más relevante. En concreto, la Realidad Virtual permite que una persona mayor pueda realizar ejercicios de memoria, atención o cálculo mientras pasea por una ciudad, recorre un entorno natural o participa en una actividad interactiva. También permite trabajar la movilidad mediante ejercicios de coordinación, equilibrio o movimientos guiados en entornos seguros y controlados. Pero, sobre todo, permite algo muy importante: motivar.
«Muchos profesionales coinciden en el mismo problema: la falta de adherencia. Las personas mayores se cansan de hacer siempre las mismas fichas, los mismos ejercicios o las mismas rutinas. Sin embargo, cuando la actividad se convierte en una experiencia, la actitud cambia. Aparece la curiosidad, la participación y, en muchos casos, incluso la emoción», señalan los especialistas de ARSOFT.
Esta compañía trabajan desde hace años en el desarrollo de soluciones de Realidad Aumentada y Virtual orientadas al envejecimiento activo. A través de experiencias inmersivas, desarrollan programas de entrenamiento cognitivo y físico que combinan ejercicios terapéuticos con dinámicas interactivas, adaptadas al ritmo y las capacidades de cada persona.
Tal y como destaca Santiago González, CEO de la compañía, “cuando empezamos a trabajar con personas mayores utilizando Realidad Virtual, lo que más nos sorprendió no fue la tecnología, sino la reacción de los usuarios. Personas que al principio pensaban que no sabrían utilizarla, en pocos minutos estaban interactuando, participando y disfrutando de la actividad. Ahí entendimos que la tecnología, bien diseñada, no es una barrera, sino una herramienta para mejorar la calidad de vida”.
Este tipo de herramientas no buscan sustituir el trabajo de terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas o profesionales sociosanitarios, sino ofrecer nuevos recursos para trabajar la estimulación cognitiva, la movilidad, la coordinación o incluso el bienestar emocional. Además, permiten registrar la actividad y la evolución del usuario, facilitando el seguimiento y la personalización de las terapias.
Además, al margen de la tecnología en sí, lo más importante es que permite que las personas se mantengan activas, que participen, que se sientan capaces, que se diviertan y que sigan estimulando su mente y su cuerpo.
Como señalan desde ARSOFT, el verdadero reto del envejecimiento no es vivir más años, sino vivirlos con autonomía, bienestar y calidad de vida. Y en ese camino, la tecnología, bien utilizada, puede ser una gran aliada para profesionales, centros y, sobre todo, para las personas mayores.