Los ojos llorosos son una condición frecuente entre las personas mayores que puede afectar significativamente su vida diaria. Este lagrimeo excesivo no solo causa molestias físicas, sino que también puede dificultar actividades cotidianas como leer, conducir o ver televisión. Aunque muchos consideran este problema como una parte inevitable del envejecimiento, existen causas específicas y tratamientos efectivos que pueden proporcionar alivio.
La razón más común de los ojos llorosos en personas mayores es el síndrome del ojo seco, donde el cuerpo produce lágrimas en exceso para compensar la falta de lubricación adecuada en la superficie ocular. Esta condición paradójica ocurre porque las lágrimas producidas no tienen la composición correcta para mantener los ojos debidamente hidratados. Otras causas incluyen la obstrucción de los conductos lagrimales, infecciones, alergias y cambios anatómicos relacionados con la edad.

Ojos llorosos en personas mayores: causas y síntomas principales
El lagrimeo excesivo en adultos mayores responde principalmente a cambios relacionados con el envejecimiento que afectan tanto la producción como el drenaje de las lágrimas. Los síntomas asociados pueden interferir significativamente con las actividades diarias y requieren atención para mejorar la calidad de vida.
Lagrimeo excesivo y constante en la tercera edad
El lagrimeo constante representa uno de los problemas oculares más frecuentes que experimentas como persona mayor. Este exceso de producción de lágrimas no siempre indica una sobreproducción real, sino que puede reflejar un desequilibrio en el sistema lagrimal.
Tu cuerpo puede responder a la sequedad ocular produciendo más lágrimas de manera compensatoria. Esta paradoja ocurre cuando las lágrimas basales no tienen la composición adecuada para mantener la lubricación correcta del ojo.
El lagrimeo excesivo puede presentarse de forma intermitente o continua. Notarás que las lágrimas se desbordan por tus mejillas sin motivo aparente, especialmente en ambientes con viento o temperaturas frías.
Principales causas: envejecimiento y cambios anatómicos
El envejecimiento de la piel de los párpados constituye una causa fundamental del lagrimeo en personas mayores. Los párpados pierden elasticidad y pueden girar hacia afuera (ectropión) o hacia adentro (entropión), impidiendo el correcto drenaje de las lágrimas.
Los conductos lagrimales se estrechan naturalmente con la edad, dificultando el paso normal de las lágrimas hacia la nariz. Esta obstrucción parcial o total provoca que el líquido se acumule y desborde.
Causas principales relacionadas con la edad:
- Debilitamiento de los músculos palpebrales
- Reducción en la producción de lágrimas de calidad
- Obstrucción de los conductos lagrimales
- Cambios hormonales que afectan las glándulas lagrimales
- Degeneración de las glándulas de Meibomio
El síndrome del ojo seco paradójicamente causa lagrimeo excesivo. Tu sistema lagrimal detecta sequedad superficial y responde produciendo lágrimas acuosas que no contienen los aceites necesarios para una lubricación efectiva.
Síntomas frecuentes asociados al lagrimeo en adultos mayores
Los síntomas de los ojos llorosos en adultos mayores incluyen visión borrosa intermitente causada por el exceso de lágrimas en la superficie ocular. Esta interferencia visual dificulta la lectura y otras actividades que requieren precisión.
Experimentarás sensibilidad a la luz aumentada, especialmente en ambientes muy iluminados o al aire libre. Este síntoma se conoce como fotofobia y te obliga a entrecerrar los ojos con frecuencia.
La fatiga ocular aparece como resultado del esfuerzo constante por mantener la visión clara. Sentirás pesadez en los párpados y necesidad de descansar los ojos con mayor frecuencia.
Síntomas adicionales que puedes presentar:
- Enrojecimiento ocular persistente
- Irritación y sensación de cuerpo extraño
- Costras en los párpados al despertar
- Inflamación palpebral
- Secreciones oculares claras o mucosas
Estos síntomas afectan tu capacidad para realizar tareas cotidianas como conducir, ver televisión o usar dispositivos electrónicos.
Principales factores y afecciones relacionadas
Los ojos llorosos en personas mayores responden a factores específicos que van desde la producción inadecuada de lágrimas hasta obstrucciones físicas en el sistema de drenaje. Las enfermedades sistémicas y las condiciones inflamatorias también desempeñan un papel fundamental en este problema.
Sequedad ocular y síndrome del ojo seco
La sequedad ocular representa una causa paradójica del lagrimeo excesivo en personas mayores. Cuando sus glándulas lagrimales no producen lágrimas de calidad suficiente, su cuerpo intenta compensar generando un exceso de lágrimas acuosas que carecen de los componentes oleosos y mucosos necesarios.
El síndrome del ojo seco afecta la composición de la película lagrimal, provocando que las lágrimas se evaporen rápidamente. Esta evaporación rápida desencadena una producción refleja de lágrimas que, aunque abundantes, no logran lubricar adecuadamente la superficie ocular.
Las glándulas lagrimales disminuyen su función con el envejecimiento, alterando el equilibrio entre producción y evaporación. Los ojos secos pueden agravarse por el uso de ciertos medicamentos como antihistamínicos, antidepresivos y diuréticos que usted podría estar tomando para otras condiciones.
Obstrucción de conductos lagrimales y problemas del drenaje
La obstrucción del conducto lagrimal ocurre cuando sus conductos lagrimales se estrechan o bloquean completamente, impidiendo el drenaje normal de las lágrimas hacia la cavidad nasal. Esta condición provoca acumulación de lágrimas que terminan desbordándose por sus mejillas.
Los conductos lagrimales obstruidos pueden desarrollarse por inflamaciones crónicas, infecciones o cambios anatómicos relacionados con la edad. El saco lagrimal puede inflamarse y causar dacriocistitis, una infección que requiere atención médica inmediata y puede presentarse con dolor, enrojecimiento y secreciones.
Las malposiciones de los párpados como el ectropión (párpado que se voltea hacia afuera) y el entropión (párpado que se voltea hacia adentro) interfieren con el drenaje lagrimal normal. La triquiasis, donde las pestañas crecen hacia el ojo, también irrita la superficie ocular y estimula la producción excesiva de lágrimas.
Patologías oculares y sistémicas vinculadas
La blefaritis causa inflamación crónica de los párpados que altera la función de las glándulas productoras de la capa oleosa de las lágrimas. Esta condición provoca irritación constante y lagrimeo reflejo en sus ojos.
Las enfermedades sistémicas como la artritis reumatoide y el síndrome de Sjögren afectan directamente sus glándulas productoras de humedad, incluyendo las lagrimales. El síndrome de Sjögren es un trastorno autoinmunitario que ataca estas glándulas, causando paradójicamente tanto sequedad como lagrimeo compensatorio.
Las alergias oculares y la conjuntivitis alérgica desencadenan liberación de histamina que irrita sus ojos y aumenta la producción lagrimal. La rinitis alérgica frecuentemente acompaña estos síntomas. Las infecciones oculares como la conjuntivitis bacteriana o viral, y la queratitis (inflamación de la córnea) también provocan lagrimeo excesivo como respuesta defensiva de su organismo.