Las Administraciones encargadas de gestionar los servicios y las prestaciones sociales en España destinaron a estas partidas unos 2.210 millones de euros menos el año pasado respecto a 2011. Esto significa que el gasto anual por persona se redujo en tres años de 354 a 306,9, es decir, 47,11 € menos por habitante y año, lo que representa una reducción del 13,3%, tal y como pone de manifiesto el índice DEC 2014, un estudio sobre el desarrollo de los servicios sociales elaborado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales.

geriatricarea gasto social
El índice DEC 2014 señala que los servicios sociales en España están en un “acusado proceso de deterioro”

Y es que, tal y como selaña este informe, los servicios sociales en España están en un “acusado proceso de deterioro”, y esto ocurre “cuando son más necesarios ante la crítica situación que viven cientos de miles de personas y familias empobrecidas, y por los riesgos de que se produzca el demoledor paso de la pobreza a la exclusión social para muchas de ellas”.
Otra de las principales conclusiones de este informe es la gran diferencia existente entre Comunidades Autónomas, y esos que todas, excepto La Rioja, han reducido en términos absolutos (euros por habitante y año) su gasto en Servicios Social entre los años 2011 a 2013. Así, mientras el País Vasco ocupa la primera posición con un índice de 7,5 sobre 10, seguida de Navarra (6,85) y Castilla y León (6,65), la Comunidad Valenciana cierra el ranking, con un alarmante 0,6.
Respecto a los recortes en las prestaciones sociales, Castilla-La Mancha es la Comunidad que más ha reducido esta partida (un 28% menos), seguida de Navarra (-23%), Murcia (-17%) y Extremadura (-15,36%).
Los autores del informe señalan que esta reducción no es consecuencia de un empobrecimiento de la sociedad española, sino “fruto de una menor capacidad -o interés- de las Administraciones Públicas para recaudar y redistribuir la riqueza a través de políticas sociales dirigidas a las personas y familias más necesitadas. Así lo pone de manifiesto que el porcentaje del PIB que se dedica a servicios sociales se ha reducido en 0,19 puntos en los tres últimos años (de 1,60% en 2011 a 1,41% en 2013), y el porcentaje del gasto que las Administraciones Públicas dedican a servicios sociales sobre el total del gasto público se ha reducido, así mismo, en 0,4 puntos: del 8,14% en 2011 al 7,74% en 2013”.
Otro dato a tener en cuenta es que el recorte en el gasto en servicios sociales es el doble de acusado en las entidades locales que en los gobiernos autónomos. Así, mientras los gobiernos autónomos han recortado como media un 10,5% su gasto en servicios sociales en 2013 respecto a 2011, este recorte ha sido casi el doble, un 20,8% en las entidades locales tomando como referencia su esfuerzo propio, es decir, descontando las trasferencias que reciben de la comunidad autónoma.
Este mayor recorte del gasto en servicios sociales en las entidades locales evidencia las dificultades presupuestarias que éstas tienen, pero sobre todo “ponen de manifiesto que el mayor deterioro de los servicios sociales se está produciendo, sobre todo, en los servicios básicos y de proximidad”.
El informe señala que la reducción del gasto está afectando especialmente al Sistema de Atención a la Dependencia, como lo evidencia la contención en el número de beneficiarios, a partir de julio de 2012, y la caída por primera vez desde que se implanta el Sistema en el presente año 2014.
Así, la media mensual de incorporación de personas atendidas expresa con claridad el deterioro del Sistema, y la reducción de beneficiarios que se aprecia este año va a continuar y, de hecho, se va a agudizar en los próximos meses, ya que la tendencia no deja lugar a dudas, con un acusado descenso de incorporaciones mensuales, hasta romper en 2014 la barrera de datos positivos y situarse en negativos, con una media de 3.413 incorporaciones nuevas cada mes.
Atendiendo a los últimos 12 meses (de junio de 2013 a mayo de 2014), la reducción más importante es el descenso de prestaciones económicas de cuidados en el entorno familiar; pero en lo que a servicios se refiere, la reducción se deja sentir especialmente en los servicios y atenciones domiciliarias, Servicio de Ayuda a Domicilio y Teleasistencia, con 6.380 y 7.467 servicios menos respectivamente en solo un año.
Los servicios residenciales y centros de día se incrementan en este mismo periodo, aunque en cantidades menos importantes (+2.563 y +3.468 respectivamente), así como las prestaciones económicas vinculadas al servicio (+6.588).
Los interesados pueden descargar este informe aquí.