A medida que las personas llegan a una  edad avanzada van perdiendo destrezas motoras y se reducen ciertas habilidades. Pero tal y como indican los especialistas de Grupo Sanyres es posible evitar o retrasar este deterioro realizando actividades dentro de lo que se conoce como Arteterapia, que funcionan no solo como herramientas de ocio y entretenimiento, sino para mantener la psicomotricidad, potenciar la atención y mejorar las habilidades técnicas.

Geriatricarea Sanyres Arte terapia
La Arte terapia contribuye a mantener la psicomotricidad, potenciar la atención y mejorar las habilidades técnicas

A través de las diferentes producciones artísticas (pintura, obras de teatro…) se permite a las personas mayores recrearse a sí mismos, y que las emociones y sensaciones que aparecen durante la realización de estas actividades se traduzcan en colores, formas, líneas y movimientos.
Con la Arteterapia se intenta, sobre todo, que determinados sentidos como el olfato, el oído, el gusto y el tacto se estimulen. Pero, ¿qué beneficios aporta al bienestar de las personas mayores? Desde Sanyres destacan los siguientes:
– En aquellas personas que tienen dificultades en la expresión verbal, facilita la comunicación y las habilidades del lenguaje.
Aumenta la autoestima, los mayores se motivan y se comprometen en una participación activa expresando sus sentimientos. No solo se puede expresar un sentimiento de forma verbal, sino también, por ejemplo, a través de la pintura. Y es que las expresiones creativas y artísticas son auténticas, reflejan sensaciones del mundo interior de la persona en su forma más original y transparente.
– Facilita la interacción social
– Fomenta la estimulación de áreas cognitivas como la memoria, la creatividad y la imaginación.
Disminuye el estrés y la ansiedad. Facilita el pensamiento del aquí y el ahora.
– Da seguridad y disminuye la dependencia
– Favorece la concentración, la autoestima y la autonomía
Pero para que un taller de Arteterapia cumpla estas funciones debe estructurarse en varias fases, en las que cada una tiene un objetivo terapéutico distinto:
– En un primer lugar, se explica la actividad. Se crean vínculos, y obliga a la persona a mostrar un interés por lo que está a punto de realizar. Se crea un ambiente de confianza y serenidad y se empieza a despertar la curiosidad.
– Después, la persona mayor entra en contacto con los materiales que utilizará. En esta fase se desarrolla el lado creativo y la imaginación. Se permite que experimenten, que sepan que aún hay mucho por aprender y por descubrir.
– Por último, una puesta en común del trabajo realizado permite expresar las emociones y mostrar lo que ha sentido al realizar la terapia. La persona sabe que es escuchada y respetada y que tiene un lugar de desarrollo personal.
Tal y como apuntan los especialistas de Grupo Sanyres, es preferible en la mayoría de las ocasiones que las actividades se realicen en grupo pues el aislamiento produce desesperanza y se comparte el proceso de envejecimiento. Un grupo da permanencia y sentido de la comunidad.
Además, las actividades artísticas forman parte del conocimiento innato de las personas en mayor o menor medida. Despertar esa parte del conocimiento es muy ventajoso, porque no tiene límite.