geriatricarea Psicogeriatria Clara Díaz Henche
Un artículo de Clara Díaz Henche,
Psicólogo General Sanitaria, neuropsicóloga
y experta en intervención gerontológica
Vicepresidenta de la Asociación Española de Psicogerontología
y autora del Blog sobre envejecimiento Serendipity-psico

 
 
Está ampliamente demostrado que las actividades intergeneracionales proporcionan a mayores y jóvenes aprendizajes y experiencias que suponen un beneficio a nivel cognitivo y emocional. Estas actividades, si además se realizan con personas con las que se mantiene un vínculo afectivo, la experiencia proporcionada se intensifica y se potencian, aún más si cabe dichos aprendizajes.
La contra del siglo XXI en este aspecto es la gran brecha de actividades de interés que puede darse entre mayores y jóvenes o niños. El coste cognitivo que supone para mayores adentrarse en las nuevas tecnologías puede chocar con la familiaridad de los nativos tecnológicos. No obstante, esto no debería suponer un problema, ya que la relación de enseñanza es una de las actividades estrella de las relaciones intergeneracionales, de tal manera que niños y jóvenes pueden ayudar a los mayores a desenvolverse con las nuevas tecnologías, y estos a su vez, servir de mentores en otras actividades que manejen.
Se trata de encontrar el punto de unión exacto entre ellos, atender a sus motivaciones y promover actividades que satisfagan las inquietudes afines. Para ello es necesario el diálogo previo, conocerse, conversar, encontrar puntos de unión… Esta es la antesala de una buena praxis intergeneracional.

Las actividades intergeneracionales proporcionan a mayores y jóvenes aprendizajes y experiencias que suponen un beneficio a nivel cognitivo y emocional

 
Partiendo de esta base, en la que las actividades deben ajustarse a las personas implicadas, a continuación se proponen algunas iniciativas que podrían servir como escenarios intergeneracionales.
Lejos de pensar en una actividad estructurada, la creación de espacios compartidos y cooperativos es la propuesta que más promueve este tipo de relaciones. En el Blog Serendipity-psico se recomienda, por ejemplo, una libre disposición en la mesa en reuniones familiares, donde exista la posibilidad de que un niño de 8 años tenga a su alrededor a una persona de 80, de 50 y de 30. El propósito es evitar las “mesas de niños” y las zonas adultas infranqueables.
Otras de las actividades estrella para personas de cualquier edad son las relacionadas con el entorno natural. Una ruta senderista de nivel ajustado a mayores y pequeños puede facilitar en los niños y jóvenes la conciencia de que una persona mayor puede realizar determinadas actividades de las que muchos prejuicios y estereotipos alejan. Y a los mayores, enseñarles que niños y jóvenes son capaces de disfrutar con otro tipo de actividades al margen de cables y pantallas. Además, esta actividad da lugar a que los participantes conversen y una vez más compartir pensamientos, ideas, puntos de vista, aprendizajes y a brindarse ayuda mutua.
Promover actividades de la vida diaria de manera conjunta es otra de las propuestas con las que más disfrutan mayores y pequeños. Cocinar, crear y cuidar un jardín o un huerto, realizar actividades para el mantenimiento de exteriores como regar, barrer hojas caídas o podar un árbol, realizar la compra en el supermercado o salir a comprar ropa u otra necesidad, hacer un recado, coser… Existen multitud de actividades pero aquí si será necesario hacer mayor hincapié en atender a los gustos y preferencias, ya que de poco sirve cocinar un plato que no guste a alguno de los participantes o realizar una actividad que no motive. Será necesario acordarlo previamente para evitar que la actividad suponga una obligación para los participantes y no se consigan los beneficios esperados.
El aspecto positivo de las actividades intergeneracionales es que son ellos quienes deciden cómo quieren pasar el tiempo y eso supone de base ya una dosis de motivación. Como se ha expuesto, no es necesario programar grandes iniciativas, ni se requiere de grandes recursos; basta con querer, integrar y cooperar.