Un artículo de DomusVi
La personalización de la alimentación, la actividad física adaptada y la investigación en nuevos alimentos funcionales se consolidan como herramientas esenciales para mejorar la salud y la calidad de vida en la edad sénior, un enfoque que DomusVi impulsa en su modelo de cuidado de las personas mayores.
El envejecimiento de la población plantea nuevos desafíos para los sistemas de cuidados y para los profesionales sociosanitarios. En este contexto, la promoción de hábitos saludables se ha convertido en una herramienta clave para favorecer un envejecimiento activo y prevenir problemas de salud asociados a la edad. Entre ellos, la alimentación adecuada y la práctica regular de ejercicio físico desempeñan un papel fundamental.

Con el paso de los años, el organismo experimenta cambios fisiológicos que pueden afectar al estado nutricional, como la pérdida de masa muscular, la disminución del apetito o las dificultades para masticar y deglutir. “Estas situaciones pueden aumentar el riesgo de desnutrición si no se adoptan medidas adecuadas. Por ello, garantizar una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades de cada persona resulta esencial para mantener la salud y preservar la autonomía”, señala Nekane Cárdenas, responsable del Departamento de Nutrición de DomusVi.
En los centros DomusVi, la nutrición se aborda desde una perspectiva integral que tiene en cuenta tanto el estado de salud como las preferencias y hábitos individuales, en línea con el modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP), que sitúa a cada persona en el centro de las decisiones relacionadas con su cuidado.
Este enfoque es, además, la base del proyecto Humaniza, que promueve una atención más personalizada teniendo en cuenta la historia de vida, las preferencias y las necesidades de cada persona, también en aspectos como la alimentación.
Junto a la atención nutricional diaria, la investigación y la innovación están adquiriendo un papel cada vez más relevante para responder a los retos asociados al envejecimiento. En este ámbito, DomusVi participa en proyectos de investigación como SENIFOOD, proyecto cofinanciado por el gobierno vasco y la Unión Europea, que estudia nutrientes e ingredientes con efectos positivos en la salud cognitiva y mental en el envejecimiento y trabaja en el desarrollo de alimentos funcionales adaptados a las necesidades de las personas mayores.
Asimismo, la compañía forma parte del proyecto PLENTYFOOD, centrado en el desarrollo de alimentos saludables capaces de regular la ingesta energética y nutricional mediante el uso de ingredientes ricos en fibra y proteínas, y el estudio de la textura de los alimentos para mejorar la sensación de saciedad. El proyecto está financiado por el Gobierno de Navarra
Recientemente ha finalizado el proyecto CRESCERE, financiado por el CDTI en su convocatoria CIEN, gracias al cual ha conseguido incorporar nuevas fuentes de proteínas vegetales a sus menús.
Estas iniciativas se complementan con programas de innovación terapéutica impulsados por la compañía, como Nutri+, orientado a mejorar la nutrición de personas con necesidades especiales.
Actividad física, pilar esencial para un envejecimiento saludable
Junto a la alimentación, la actividad física constituye otro pilar esencial para un envejecimiento saludable. La práctica regular de ejercicio adaptado contribuye a mantener la fuerza muscular, mejorar el equilibrio y la movilidad y reducir el riesgo de caídas, además de tener efectos positivos sobre la salud cardiovascular, la función cognitiva y el bienestar emocional.
En un contexto de creciente longevidad, avanzar hacia modelos de cuidado que integren nutrición, actividad física e innovación resulta clave para promover un envejecimiento más saludable, activo y adaptado a las necesidades de cada persona.