Uno de los principales objetivos del Censo de Centros Residenciales elaborado recientemente por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) es establecer una base de conocimiento que sirva para comprender el panorama actual del sistema residencial e identificar los desafíos que siguen vigentes.

En este sentido, desde el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 se recalca la necesidad de seguir impulsando un modelo residencial en el que cada centro funcione, a todos los efectos, como el hogar de la persona que vive en él, garantizando su capacidad de elección y favoreciendo que puedan vivir en entornos de proximidad, cercanos a sus vínculos familiares, comunitarios y sociales.

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Derechos Sociales impulsa un modelo residencial que garantice la capacidad de elección y favorezca vivir en entornos de proximidad


Además, el informe indica la disponibilidad de habitaciones individuales como uno de los retos a mejorar por los centros residenciales, ya que los datos reflejan que la habitación compartida sigue siendo la opción mayoritaria tanto en los centros de personas mayores (57%) como en los centros para personas con discapacidad (58 %).

El documento recalca que disponer de una habitación propia es una condición esencial para el ejercicio del derecho a la intimidad, un elemento central de la dignidad y la calidad de vida de las personas, y una condición necesaria para que las residencias sean un hogar para sus residentes.

En conjunto, los desafíos que señala el censo tienen que ver, por un lado, con la mejora de las infraestructuras, para que estas respondan cada vez más a una estructura de hogar, y, por otro, con el propio modelo de atención, de forma que la organización cotidiana de los centros se ajuste cada vez más a la voluntad y las preferencias de cada persona.

A juicio del Ministerio de Derechos Sociales, estos avances deben hacerse, además, de la mano de una mejora de las condiciones de quienes trabajan en los centros: garantizar una atención de calidad y garantizar un empleo de calidad no son objetivos contrapuestos, sino que se refuerzan mutuamente.

En este sentido, este informe se enmarca en el compromiso del Imserso con la transparencia y la mejora continua de la información disponible y constituye una base objetiva de conocimiento sobre la situación del sistema residencial en 2025, permitiendo, en futuras ediciones, observar la evolución de estos indicadores y su relación con el proceso de transformación de los modelos de cuidados y apoyos.

Asimismo, el censo responde a un enfoque de derechos alineado con las recomendaciones europeas e internacionales, en línea con una corriente de transformación de los modelos de atención residencial, y enmarcado en la recién aprobada reforma de las leyes de dependencia y discapacidad.