Muestras de sangre tomadas con un pinchazo en el dedo en casa y enviadas por correo a un laboratorio, sin refrigeración u otro procesamiento, son capaces de revelar biomarcadores del Alzheimer, tal y como describe un estudio de la Universidad de Gotemburgo que abre posibilidades completamente nuevas para estudiar la enfermedad.
El Alzheimer generalmente se confirma mediante escáneres cerebrales o muestras de líquido cefalorraquídeo, que son invasivos y costosos. Al mismo tiempo, los análisis de sangre que miden biomarcadores de la enfermedad, como la proteína p-tau217, se han vuelto cada vez más precisos y disponibles.

Los biomarcadores sanguíneos se han convertido en herramientas precisas para detectar la patología de la enfermedad de Alzheimer, ya que ofrecen una alternativa mínimamente invasiva a los métodos de diagnóstico tradicionales, como las pruebas de imagen y el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR).
Sin embargo, la logística que rodea a la venopunción para la extracción de sangre, aunque considerablemente más sencilla que la obtención de imágenes y LCR, requiere un procesamiento y almacenamiento precisos específicos para los biomarcadores de la EA, que siguen estando guiados por personal médico. En consecuencia, existen limitaciones para su uso a gran escala en la investigación y su aplicación clínica más amplia
El proyecto DROP-AD investiga el potencial del análisis de muestras de plasma seco (DPS) y muestras de sangre seca (DBS), derivadas de sangre capilar, para detectar biomarcadores de Alzheimer, incluyendo la proteína tau fosforilada en el aminoácido 217 (p-tau217), la proteína ácida fibrilar glial y el neurofilamento ligero.
El estudio también exploró la recogida de sangre sin supervisión, encontrando una alta concordancia entre las muestras supervisadas y las auto-recogidas. Estos hallazgos subrayan el potencial de la recogida de sangre seca y la sangre capilar como un enfoque mínimamente invasivo y escalable para las pruebas de biomarcadores de la EA en entornos de investigación. Sin embargo, es necesario perfeccionar aún más los protocolos de recogida y análisis para que este enfoque sea viable y útil como herramienta clínica.
El método de auto-muestreo en casa descrito en este estudio publicado en Nature Medicine, donde la muestra seca puede enviarse por correo, supone un gran avance a juicio de Nicholas Ashton, investigador de la Universidad de Gotemburgo y director sénior del Banner Sun Health Research Institute de Arizona, junto con Kaj Blennow y Henrik Zetterberg, de la Universidad de Gotemburgo.
«Mientras aún estamos a años de su uso clínico, estamos abriendo puertas a investigaciones que antes eran imposibles: estudiar poblaciones diversas, realizar estudios de cribado a gran escala e incluir comunidades que históricamente han estado subrepresentadas en la investigación del Alzheimer«, destaca Nicholas Ashton.
Alto grado de concordancia con otras pruebas
Los investigadores encontraron que los niveles de p-tau217 en estas muestras concordaban bien con el nivel en las muestras de sangre regulares, y el grado de concordancia en comparación con las muestras de líquido cefalorraquídeo fue del 86%. Otros dos biomarcadores para el Alzheimer, la GFAP y la NfL, también mostraron una fuerte concordancia.
Los investigadores creen que el método eventualmente podría usarse para encontrar personas en riesgo de demencia debido al Alzheimer y ofrecer un muestreo y análisis más detallados. También se considera que el método tiene potencial para otras enfermedades además del Alzheimer, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple (EM) y la ELA.
El estudio ‘A minimally invasive dried blood spot biomarker test for the detection of Alzheimer’s disease pathology’ está disponible en este enlace.