La combinación entre rituales, encuentros y recuerdos compartidos hace que la emoción aflore con facilidad cuando llegan las fiestas navideñas. También aparece un sentimiento que millones de familias reconocen: el de la ‘silla vacía’, ese hueco que deja una persona querida y que se vuelve más evidente durante la Navidad, convirtiendo la celebración en un instante de mezcla entre nostalgia, amor y ausencia.

Tal y como indican desde Pazy, planificador digital de funerales especializado en el acompañamiento emocional tras la pérdida, señalan que diciembre es el mes donde más familias expresan que el duelo “se reabre un poco”. Preparar el plato favorito de esa persona, escuchar la canción que le gustaba o ver la mesa con un hueco nuevo puede desencadenar una oleada de sentimientos difícil de gestionar.

geriatricarea silla vacia
El ‘síndrome de la silla vacía’ acrecienta el sentimiento de duelo en Navidad


La primera Navidad tras la pérdida suele ser especialmente intensa. Todo parece igual, pero al mismo tiempo nada lo es. Las tradiciones cambian, las conversaciones se llenan de silencios y los recuerdos lo invaden todo. No obstante, también es habitual que familias que llevan años conviviendo con la ausencia vuelvan a experimentar emociones fuertes en estas fechas, porque la Navidad tiene la capacidad de abrir recuerdos y reconectar con lo que significaba esa persona.

Desde Pazy recuerdan que no existe una manera correcta de vivir estas semanas. Mientras que hay quienes necesitan mantener cada tradición como un homenaje, otros prefieren crear rituales nuevos o transformar los que ya existían. Lo relevante es permitirse sentir, sin juzgarse, y compartir esas emociones con el entorno cercano.

Tal y como señala Alejandro Nieto, CEO de Pazy, “la Navidad despierta emociones que a veces sorprenden por su intensidad, incluso cuando la pérdida no es reciente. No se trata de evitar la tristeza, sino de aprender a convivir con ella sin sentirse solo”. “El acompañamiento psicológico ayuda a ordenar lo que uno siente y a encontrar maneras de transitar estas fechas con más serenidad”, indica.

Y es que el duelo no desaparece, pero sí puede integrarse de forma más amable. “Recordar desde el cariño es también una manera de celebrar. La ‘silla vacía’ duele, pero también honra la vida y el amor que compartimos con esa persona”, añade Nieto.

La gestión emocional del duelo navideño se vuelve más compleja cuando no se cuenta con apoyo. Por eso, Pazy incorpora dentro de sus servicios un acompañamiento psicológico gratuito para todas las personas que contratan sus planes funerarios. Un servicio que incluye atención profesional sin límite de consultas durante un año para el cliente y su familia, desde el mismo momento de la contratación.