Alumnos de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco y residentes mayores de IMQ Igurco Unbe de Erandio han compartiudo una horas en torno a la creatividad artística en el marco de las actividades realizadas dentro del proyecto conjunto de encuentro intergeneracional y creación común entre estudiantes y residentes que se viene desarrollando desde finales del pasado año.
Un total de quince residentes del centro IMQ Igurco se trasladaron durante una mañana al aula C4 de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco para conocer sus espacios y realizar varios talleres con el alumnado.

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La creatividad artística tiene propiedades terapéuticas, mejora la calidad de vida de quien la entrena y es capaz de estimular cognitivamente

 
Los alumnos y alumnas de este aula, convertidos en profesores durante unas horas, compartieron sus conocimientos con los residentes, que pudieron experimentar con modalidades artística tan distintas como creaciones con el barro, las gafas 3D de realidad virtual, tabletas gráficas para dibujo, diseño e impresión en vinilo y la risografía.
Las profesoras Ione Sagasti Alegría e Izaskun Álvarez Gainza -docentes del departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes-, junto con Nahia Zamanillo Arresti -terapeuta ocupacional de IMQ Igurco Unbe-, trabajan en este proyecto que “trata de poner en valor la necesidad del encuentro intergeneracional y creación en común entre alumnado de la Facultad de Bellas Artes y los residentes del centro sociosanitario. Un encuentro intergeneracional que busca conectar relatos personales y recuperar vivencias para generar resonancias en una experiencia común”, explica la profesora Izaskun Álvarez.
Asi, desde las asignaturas de Dibujo I y Gráfica Tecnológica, el alumnado realiza visitas periódicas al centro sociosanitario, desarrollando con los residentes distintas actividades en torno a la creación artística. “Toman como centro de la actividad a las personas mayores de la residencia, los espacios que éstos habitan, su biografía y sus recuerdos”.
Tal y como señala la terapeuta ocupacional Nahia Zamanillo, “numerosos estudios han demostrado que la creatividad artística tiene propiedades terapéuticas, mejora la calidad de vida de quien la entrena, y es capaz de estimular cognitivamente a quien la practica, bien sea a través de los recuerdos, estimulando la imaginación, etc. La pintura y el dibujo ayudan a trabajar la atención, la paciencia, la perseverancia y la creatividad, además de poseer múltiples beneficios en los ámbitos motores y de comunicación. Estos beneficios son muy deseables para las personas mayores, que en este caso se han volcado en el proyecto tanto por la perspectiva artística como por la ilusión que les transmite el realizar una actividad intergeneracional con jóvenes”.
Desde noviembre hasta ahora, los alumnos de la facultad y las personas mayores de la residencia han realizado varios encuentros. En ellos, ambos colectivos han desarrollado sus capacidades artísticas, plasmándolas en numerosas obras. Éstas se han recogido ya en una primera exposición, que se muestra en los salones de IMQ Igurco Unbe.
Además, el alumnado de la asignatura Gráfica Tecnológica se encuentra trabajando en una publicación llamada «Súper Vital«, y que gira en torno a esta experiencia, recogiendo historias de vida de las personas mayores de la residencia.
Según destaca la profesora Ione Sagasti Alegría, “más allá de esta experiencia que se inicia este curso, la colaboración en este proyecto tiene vocación de continuidad, mediante prácticas de alumnado, trabajos de fin de grado, proyectos y actividades que giren en torno a la mejora de la vida cotidiana de las personas mayores de la residencia, a través del arte, la docencia y el intercambio intergeneracional”.