La natación es un deporte que ofrece interesantes beneficios para la salud de las personas mayores, ya que permite trabajar cualidades físicas como la fuerza o la resistencia cardiovascular sin prácticamente impacto sobre el sistema osteoarticular, tal y como apuntan desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM). 

geriatricarea envejecimiento activo
La natación permite trabajar cualidades físicas como la fuerza o la resistencia cardiovascular

 
Por este motivo, los fisioterapeutas animan a la ciudadanía a practicar este deporte que “implica una acción muscular muy global, que además resulta muy óptima parar abordar aspectos como el control ponderal y la reducción del riesgo cardiovascular”, apunta Néstor Requejo, presidente de la Comisión de Actividad Física y Deporte del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid.
En este sentido, Requejo recuerda que “para realizar natación de tipo recreativo, que es el más común, no es necesario contar con ningún tipo de preparación específica, pues se trata de una práctica deportiva que por sus características intrínsecas favorecen el hecho de no necesitarla”.
Además, es un deporte que presenta muy pocas limitaciones ya que, “exceptuando alguna patología de hombro o rodilla con las que habrá que tener cuidado dependiendo del estilo al que se nade, solo la presencia de factores como infecciones respiratorias, existencia de heridas o alergia al cloro, pueden impedir su práctica”, añade.
Por otro lado, desde el CPFCM se hace hincapié también en los beneficios del agua como medio en el que se puede realizar ejercicio terapéutico. Así, en este escenario se podrían utilizar diferentes ejercicios con orientación terapéutica donde, entre otras cosas, “las distintas habilidades y estilos propios de la natación serían susceptibles de ser incluidos, en función del tipo de patología, estadio de la misma y características del paciente”, explica Requejo.