España es el primer país de Europa en validar la Escala del Edadismo de la OMS, un instrumento basado en evidencia que permite medir de forma rigurosa y comparable las experiencias de estereotipos, prejuicios y discriminación por razón de edad.
La Fundación HelpAge International España, a través del Observatorio del Edadismo y en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Universidad de Edimburgo, ha elaborado el informe “El edadismo en España. Análisis de impacto según la Escala del Edadismo de la Organización Mundial de la Salud”, financiado por el Imserso.

Este estudio es pionero en la investigación sobre discriminación por edad en Europa y ofrece por primera vez una medición rigurosa y estandarizada del edadismo en España basada en la escala desarrollada por la OMS, una escala que ya ha sido validada por HelpAge International en Moldavia, Libia, Líbano y Colombia
Este análisis es especialmente relevante teniendo en cuenta un contexto demográfico en el que en España viven ya casi 10 millones de personas mayores de 65 años, lo que representa el 20,4% de la población, con una esperanza de vida de 84,1 años, una de las más altas del mundo.
La discriminación institucional, la forma de edadismo mayoritaria
El informe analiza las tres dimensiones del edadismo: estereotipos, prejuicios y discriminación, en sus tres manifestaciones: autoinfligida, interpersonal e institucional. Además de su relación con indicadores de salud física, salud psicológica, bienestar y soledad.
Entre los principales hallazgos, el estudio revela que la discriminación institucional es la forma de edadismo más señalada por la población mayor, especialmente en ámbitos como las políticas sanitarias y los servicios sociales.
Un 62% de las personas mayores considera que las políticas públicas (como las relativas a vivienda, seguridad social o atención sanitaria) no responden adecuadamente a sus necesidades. El informe también muestra una visión crítica sobre su representación en los medios y redes sociales: el 50% siente que las personas mayores no se representan de manera positiva.
El estudio también revela que quienes experimentan mayores niveles de discriminación por edad presentan:
- peores indicadores de salud física y psicológica
- mayores niveles de soledad
- una menor satisfacción con la vida
Por contra, un mayor nivel educativo actúa como factor protector frente al edadismo autoinfligido, reduciendo la probabilidad de interiorizar estereotipos negativos.
Las principales conclusiones de este estudio son:
- El edadismo existe y afecta en España
Aunque las personas mayores experimentan niveles bajos-moderados de edadismo, no están libres de discriminación por edad, especialmente en el plano institucional y estructural. El fenómeno atraviesa clases sociales y contextos diversos, lo que demuestra que no se trata de casos aislados.
- Principal foco del problema: leyes, políticas y medios, más que las personas mayores en sí
El ámbito donde más se percibe edadismo es el institucional: normas y políticas relacionadas con sanidad, pensiones, vivienda o servicios sociales que tienden a tratar a las personas mayores como un grupo homogéneo. Los medios de comunicación, además, suelen representar a las personas mayores como frágiles, dependientes o aisladas, invisibilizando su diversidad y contribuciones sociales.
- El edadismo también afecta a la salud y al bienestar, no es solo “una falta de respeto”
Quienes sufren más discriminación por edad presentan peor salud física y psicológica, más soledad y menor satisfacción con la vida. El edadismo es un doble desafío social y sanitario: tiene efectos clínicos, emocionales y debería tratarse también como un problema de salud pública.
- Golpea más a quienes ya están en situación de vulnerabilidad
Las personas en etapas más avanzadas de la vejez, con discapacidad, con menor estatus socioeconómico o sin pareja reportan más experiencias de discriminación por edad. El edadismo se cruza con otros ejes de desigualdad (discapacidad, género, tipo de vivienda, etc.) generando discriminación interseccional.
- A pesar de todo, las personas mayores muestran orgullo y resiliencia.
A pesar de las barreras, muchas personas mayores expresan orgullo por su edad, su trayectoria vital y sus logros, rechazando las visiones negativas de la vejez. Esta autopercepción positiva muestra que el envejecimiento puede ser también una etapa de autonomía, contribución social y sentido.
- La educación y la imagen social son palancas de cambio
Un mayor nivel educativo protege frente al edadismo autoinfligido y ayuda a cuestionar estereotipos sobre la vejez.
Por todo ello es necesario promover una imagen positiva y diversa del envejecimiento en los medios de comunicación, revisar leyes y políticas públicas para eliminar sesgos por edad, impulsar modelos de cuidados comunitarios y fomentar la educación a lo largo de la vida, señalan desde el Observatorio del Edadismo de HelpAge International España.
Esta realidad demográfica inédita, combinada con una esperanza de vida líder mundial de 84,1 años, plantea la necesidad urgente de comprender y abordar el edadismo como obstáculo estructural para el envejecimiento saludable y la plena ciudadanía de las personas mayores, recalcan desde esta entidad-
Pueden consultar y descargar aquí el informe “El edadismo en España. Análisis de impacto según la Escala del Edadismo de la Organización Mundial de la Salud”