La adaptación del baño, especialmente mediante la sustitución de bañeras por duchas a ras de suelo, incrementa de forma significativa la seguridad, la autonomía y el bienestar emocional de las personas mayores con artrosis y osteoporosis, tal y confirma un estudio impulsado por la Fundación Internacional de Pacientes con Artrosis y Osteoporosis (OAFI).

Los resultados del informe “Exploración y validación del uso del baño a través de la experiencia del paciente”, son concluyentes: el 70% identifica la ducha o la bañera como el punto más inseguro del hogar. Entre las principales barreras detectadas destacan:

  • la presencia de bañeras
  • suelos resbaladizos
  • ausencia de barras de apoyo
  • grifería poco ergonómica


geriatricarea Ducha mayores
El baño es el lugar donde ocurren el 65% de las caídas en el hogar


Por contra, entre las soluciones mejor valoradas figura:

  • la instalación de duchas a ras de suelo, que obtuvo una puntuación de 9,83 sobre 10 en seguridad
  • las barras de apoyo, consideradas el elemento más eficaz para prevenir caídas (9,83 sobre 10)

Además, los participantes señalaron que sentirse seguros en el baño mejora su autoestima, su bienestar emocional y su independencia en la vida diaria.

Artrosis y osteoporosis, enfermedades cada vez más frecuentes

La artrosis y la osteoporosis son enfermedades cada vez más frecuentes y afectan principalmente a la mujer. Más de 10 millones de personas conviven ya con estas patologías en España, con un impacto directo en la movilidad y la autonomía: el 60% experimenta dolor severo y el 91% ve limitada su vida diaria.

Pese a su alta prevalencia, el hogar continúa siendo un entorno poco adaptado a estas realidades: una bañera, una alfombra, un pomo de una puerta o una iluminación deficiente pueden convertirse en factores de riesgo, advierten desde OAFI.

Según los datos, aproximadamente el 33% de las personas mayores de 65 años sufre una caída en el hogar cada año, y hasta el 70% de las muertes en mayores de 75 años están relacionadas con caídas, muchas de ellas con consecuencias graves como fracturas por fragilidad. El baño es el lugar donde ocurren el 65% de las caídas en el hogar y se producen el 4% de las fracturas anuales por fragilidad.

El Dr. Josep Vergés, fundador y presidente de OAFI, destaca que “la adaptación del hogar, y concretamente del baño, no es una cuestión estética, sino una acción necesaria de prevención y cuidado articular. Nuestros baños no pueden seguir siendo espacios asociados al riesgo”.

Por su parte, Daniel Morata, director general de Renoveduch, hace hincapié en que “adaptar el baño no es solo una cuestión estética, sino una medida preventiva de salud que reduce riesgos y protege la autonomía. Colaboraciones con organizaciones como OAFI nos permiten llevar estas soluciones seguras y asequibles a más hogares”.

El informe concluye que integrar soluciones como duchas enrasadas, suelos antideslizantes y sistemas de apoyo debe formar parte de las políticas de envejecimiento saludable, en línea con los objetivos de la Década del Envejecimiento Saludable de la Organización Mundial de la Salud.

El estudio, que cuenta con la colaboración de Renoveduch, se ha realizado con la participación de 12 pacientes expertos en patologías osteoarticulares, en su mayoría mujeres (83%) y personas mayores de 70 años (67%). El 50% de los participantes había sufrido resbalones o sustos en el baño y un 8% había experimentado una caída real.

Se ha desarrollado mediante la metodología de grupo nominal, una técnica científica participativa que combina análisis cualitativo y cuantitativo, y ha contado con la participación de otras asociaciones de pacientes como la Asociación Valenciana de Artrosis y Osteoporosis (AVAO), la Fundación Rheumatos y la Asociación Andaluza de Personas Afectadas de Artrosis (ASAAR).

Este estudio se enmarca en la iniciativa OAFI Space, un programa de I+D de la Fundación que analiza, evalúa y certifica espacios, productos y servicios según su impacto en la salud articular y la calidad de vida de los pacientes.