La Sociedad Española de Neurología (SEN) advierte de que los pacientes españoles esperan una media de 109 días para acceder a una consulta especializada, una demora acentuada por el envejecimiento de la población y el déficit de especialistas.

Los pacientes españoles esperan una media de 109 días para acceder a una consulta de Neurología, lo que convierte a esta especialidad en la segunda con mayores tiempos de espera del sistema sanitario español, solo por detrás de Dermatología, situada en 127 días.

Para la Sociedad Española de Neurología (SEN), esta demora refleja una presión asistencial creciente sobre una especialidad con un número de especialistas insuficiente. El último estudio disponible sobre la ratio de neurólogos en España, realizado hace años por la SEN, situaba el déficit en torno a los 800 especialistas respecto a la recomendación de la Federación Europea de Sociedades de Neurología (EFNS), fijada en 5 especialistas por cada 100.000 habitantes.

Geriatricarea- tiempos espera Neurología
Los pacientes españoles esperan una media de 109 días para acceder a una consulta de Neurología


El Dr. Jesús Porta-Etessam, Presidente de la SEN, advierte que “el progresivo envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de enfermedades neurológicas están incrementando la demanda asistencial, lo que hace imprescindible reforzar la capacidad del sistema sanitario para dar respuesta en condiciones de equidad y calidad. Las enfermedades neurológicas son, en muchos casos, tiempo-dependientes: cada retraso diagnóstico supone una oportunidad perdida para reducir discapacidad, preservar la autonomía de los pacientes y mejorar su calidad de vida”.

Según datos de la Federación Mundial de Neurología (WFN) más de 3.400 millones de personas -más del 40% de la población mundial- viven actualmente con alguna enfermedad neurológica, lo que convierte a estas patologías en la principal causa de discapacidad en el mundo y en su segunda causa de muerte, con unos 11 millones de fallecimientos al año. El 81% de estas muertes se producen en países de ingresos bajos y medios, donde el acceso a la atención especializada es limitado.

Presión asistencial y desigualdad en el acceso al diagnóstico

Y esta desigualdad no se limita a los recursos humanos o terapéuticos, sino también al acceso diagnóstico. En zonas rurales de países de ingresos bajos y medios, la distancia media hasta una herramienta de diagnóstico puede superar los 200 kilómetros, convirtiendo patologías tratables en discapacidades permanentes. Además, los pacientes pueden experimentar retrasos medios de hasta 5,4 años entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico especializado.

El Dr. Jesús Porta-Etessam subraya que “aunque en España el acceso a la atención neurológica sea significativamente superior al de muchas otras regiones del mundo, esto no implica que no se deba poner esfuerzo en tratar de reforzar la capacidad del sistema sanitario para dar respuesta en condiciones de equidad y calidad”.

Porque cuando hablamos de enfermedades neurológicas, además de que constituyen la principal causa de discapacidad y la segunda causa de muerte, tenemos que tener en cuenta que su impacto seguirá aumentando en las próximas décadas debido al envejecimiento de la población, al incremento de la supervivencia de los pacientes y, por lo tanto, al previsible aumento de los casos de ictus, demencias, Parkinson, epilepsia, migraña o esclerosis múltiple, entre otras”, indica el Presidente de la SEN.

Y añade que “la campaña de este año de la WFN quiere subrayar que el acceso temprano al diagnóstico y al tratamiento puede ser determinante para cambiar el curso de las enfermedades neurológicas y que la salud cerebral debe ser un derecho de todas las personas, independientemente de su lugar de origen o de su situación socioeconómica”.

La prevención como herramienta clave frente a la discapacidad

Hasta el 90% de los ictus están relacionados con factores de riesgo modificables, como la hipertensión arterial, por lo que intervenciones básicas como el control de la tensión pueden evitar millones de casos de discapacidad y mortalidad. Asimismo, se estima que alrededor del 40% de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse actuando sobre 14 factores de riesgo modificables a lo largo de la vida.

Por todo ello, la SEN hace un llamamiento a las administraciones sanitarias para situar la salud cerebral entre las prioridades de las políticas públicas: reforzando las plantillas de Neurología, reduciendo las demoras diagnósticas y asistenciales, garantizando la equidad territorial en el acceso a pruebas diagnósticas y tratamientos innovadores, e impulsando estrategias nacionales de prevención.

“Mejorar la salud cerebral no depende únicamente de los tratamientos disponibles, sino de la capacidad de los sistemas sanitarios para garantizar equidad en el acceso y asegurar una atención coordinada entre niveles asistenciales. Y también, muy importante, reforzar la prevención, impulsando la promoción de hábitos de vida saludables”, concluye el Dr. Jesús Porta-Etessam.