La Fundació Fluidra, Fluidra y la Fundació Pasqual Maragall han formalizado una alianza estratégica para el lanzamiento de «Piscinas Inolvidables». Se trata de un proyecto pionero diseñado para transformar las instalaciones acuáticas en entornos plenamente accesibles y adaptados a las necesidades de las personas con deterioro cognitivo.

La Fundació Fluidra, Fluidra y la Fundació Pasqual Maragall han formalizado una alianza estratégica para poner en marcha «Piscinas Inolvidables». Se trata de un estudio pionero que busca crear un modelo de referencia para que las instalaciones acuáticas, sus actividades y servicios tengan en cuenta las necesidades específicas de las personas que conviven con el deterioro cognitivo.

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En la imagen, David Tapias, director de Innovación de Fluidra; Arcadi Navarro, director general de la Fundació Pasqual Maragall; Xavi Servat, director de la Fundació Fluidra; y Glòria Oliver, directora general adjunta de la Fundació Pasqual Maragall


Esta iniciativa, que se desplegará inicialmente en Cataluña, con la previsión de alcanzar entre 8 y 10 piscinas piloto para validar el modelo, persigue un doble objetivo:

  • garantizar la inclusión en estos entornos
  • profundizar en el conocimiento científico sobre los beneficios que la actividad física acuática reporta a estos colectivos

La transformación integral de las instalaciones se basa en cuatro ejes de actuación. El primero destaca la formación de profesionales, que llegará a cerca de 200 trabajadores, incluyendo monitores, socorristas y personal de recepción, con el fin de que puedan reconocer signos de deterioro cognitivo y aplicar pautas de comunicación adecuadas.

Asimismo, se trabajará en la adaptación de las actividades acuáticas, ajustando sesiones y horarios, y en la mejora de los espacios físicos para reforzar la accesibilidad cognitiva. El cuarto pilar consiste en la conexión con la red comunitaria de apoyo para facilitar el acceso de los usuarios beneficiarios a estas instalaciones.

A partir de los resultados en las pruebas piloto, el proyecto generará herramientas prácticas como guías de adaptación y protocolos de actuación. El objetivo final es que este conocimiento sea replicable en otras instalaciones, aprovechando la presencia internacional de Fluidra en más de 47 países.

Como señala Cristina Maragall, presidenta de la Fundación Pasqual Maragall, “en la Fundación trabajamos para promover una sociedad más inclusiva, que tenga en cuenta las necesidades de las personas con deterioro cognitivo y favorezca su participación plena en la vida comunitaria”.

“Esta alianza con Fluidra y la Fundació Fluidra representa un paso muy valioso en esta dirección, ya que nos permitirá impulsar un proyecto pionero para adaptar las piscinas y sus dinámicas a las necesidades de estos colectivos, transformándolas en espacios más accesibles para su bienestar físico, cognitivo y social. Además, esta iniciativa nos ayudará a generar conocimiento y herramientas prácticas que servirán de referencia para avanzar hacia entornos más inclusivos y conectados con las personas”.

Por su parte, Xavi Servat, director de la Fundació Fluidra destaca que “esta colaboración nos permite avanzar en nuestro compromiso de poner el agua y los espacios acuáticos al servicio del bienestar de las personas. A través de iniciativas como ‘Piscinas Inolvidables’ queremos explorar cómo las piscinas pueden convertirse también en entornos más inclusivos y adaptados a las necesidades de las personas con deterioro cognitivo, contribuyendo a mejorar su calidad de vida y la de sus familias”.

Una idea compartida por David Tapias, director de Innovación de Fluidra, que añade que “este proyecto nos permitirá generar conocimiento y avanzar en el diseño de piscinas que tengan cada vez más en cuenta las necesidades de las personas con deterioro cognitivo. Desde Fluidra impulsamos el concepto de ‘Positive Pool’, una visión que entiende la piscina como un espacio generador de impacto positivo en la salud, el bienestar y la cohesión social.

“La innovación también consiste en repensar cómo nuestros entornos pueden contribuir activamente a la actividad física, la estimulación cognitiva y la socialización de colectivos con necesidades específicas, poniendo la tecnología y el diseño al servicio de las personas”, concluye.