/p>
geriatricarea síndrome del cuidador Sanyres
Muchas de las personas que cuidan descuidan su salud y abandonan las actividades que realizaban antes de asumir su rol de cuidador

Resulta relativamente habitual prestar atención a cómo mejorar la calidad de vida de las personas mayores, pero a veces nos olvidamos de la salud de sus cuidadores, pese a que cuidar a una persona mayor dependiente es una tarea difícil para la que normalmente los cuidadores informales no están preparados.
Tal y como indican los especialistas de Sanyres, el principal problema que sufren los cuidadores es que invierten mucho tiempo en cuidar de estas personas, por lo que poco a poco van descuidando su salud y las actividades que realizaban antes de asumir su rol de cuidador. Esto, a la larga, puede afectar a su salud física y emocional y dar lugar a los que se conoce como “síndrome del cuidador”.
Existen algunos indicios para detectar este síndrome:
– Irritabilidad e impaciencia con la persona dependiente
– Cansancio y agobio
– Sentimiento de culpabilidad
– Aislamiento progresivo
El síndrome del cuidador no afecta a todas las personas por igual, pero en cualquier caso para poder cuidar, primero hay que cuidarse a uno mismo.
Desde Sanyres se aconseja seguir las siguientes recomendaciones, unos consejos para llevar esta labor de cuidado de la mejor forma posible:
 – Compartir las tareas. En muchas ocasiones, por diversas circunstancias, una sola persona se hace cargo de todo el cuidado de la persona dependiente. Debe ser consciente que no puede hacerlo todo, necesita momentos de descanso y de ocio, por lo que no es nada malo pedir ayudar. Para ello puede hablar con sus familiares o contar con ayuda profesional durante unas horas.
– No olvidar las relaciones sociales. Buscar tiempo para hablar y salir con amigos o con la pareja.
– Mantener una dieta sana y equilibrada. La alimentación es la fuente principal de energía, y si no se cuida el cuidador no tendrá fuerza para realizar todas labores diarias.
– Hacer ejercicio a diario. Además de mejorar la salud física, está demostrado que el ejercicio diario mejora la autoestima.
Descansar.
– Busca momentos para uno mismo, como realizar alguna actividad, escuchar música o leer.
Escucha al cuerpo. Si en un momento dado el cuidador se siente demasiado cansado o desanimado debe parar y tomarse un tiempo para sí mismo.