Con el objetivo de sensibilizar sobre la enfermedad de Linfedema, ayudar a prevenirla o tratarla si ya existe, fomentar su investigación y dar a conocer los tratamientos más eficaces, fisioterapeutas especializadas en tratamientos linfo-venosos y oncológicos han creado la Asociación Española de Linfedema (AEL).

Geriatricarea Asociación Española de Linfedema
La AEL nace con la intención de mejorar la calidad de vida de los pacientes y darles apoyo y orientación

El Linfedema, un aumento de volumen en cualquier parte del cuerpo provocado por un trastorno del sistema linfático, puede estar ocasionado por la existencia de pocos vasos o ganglios de nacimiento o por causas externas como la cirugía, radioterapia, extirpación de ganglios, infección o traumatismo. La Organización Mundial de la Salud estima que 1 de cada 30 personas en el mundo está afectada por Linfedema.
La puesta en marcha de esta asociación es una iniciativa de Ángela Río, Paloma Domingo, Irene del Olmo y Victoria Moreno, fisioterapeutas especializadas en tratamientos linfo-venosos y oncológicos desde hace más de 25 años. Su objetivo es contribuir a prevenirla o tratarla si ya existe, fomentar su investigación y dar a conocer los tratamientos más eficaces y que demanda más conocimiento de esta patología entre profesionales médicos, oncólogos y radiólogos, entre otros, para abordar el tratamiento y lograr estabilizar y normalizar la enfermedad.
Y es que, tal y como afirma Paloma Domingo, vicepresidenta de la AEL, lamentablemente existe un gran desconocimiento de los profesionales que están muy próximos a los pacientes oncológicos y que valoran poco o nada la posibilidad de aparición de un linfedema”. Esta experta advierte que, una vez superado el cáncer, la aparición de esta enfermedad puede cambiar la calidad de vida de los pacientes, ya que “es el recuerdo constante de su cáncer y además es una patología crónica que, una vez se hace presente, no desaparece”. Por este motivo, Domingo defiende que es muy importante hacer prevención y tratar a los pacientes en las fases iniciales, cuando se puede revertir la patología.
La gran mayoría de linfedemas en todo el mundo son secundarios y la causa más común es la filariasis linfática, aunque en los países industrializados, los tratamientos del cáncer se erigen como la principal causa. En cuanto al linfedema primario, afecta dos veces más a mujeres que a hombres y aparecen en las piernas cuatro veces más que en los brazos (en un 70% de los casos afecta sólo a una pierna), aunque no obstante, también pueden afectar a ambas piernas e incluso tronco, genitales, brazos y cara.
Respecto al tratamiento del Linfedema, la presidenta de AEL, Ángela Río, explica que tradicionalmente se ha centrado en la Terapia Descongestiva o la Terapia Descongestiva Compleja, que consta de varias técnicas, como el drenaje linfático, vendajes de comprensión, cuidados de la piel y ejercicios activos. “Desde su descripción por el doctor Vodder en 1932, las técnicas de drenaje han evolucionado y han dejado atrás una forma estereotipada de trabajo”.
Según Río, los resultados han mejorado la calidad de vida de los pacientes y estos pueden seguir avanzando gracias al Método Godoy, una variante de la Terapia Descongestiva del Linfedema, que incluye maniobras de drenaje linfático manual diferentes, medidas de contención distintas y ejercicios pasivos, que hasta ahora no se empleaban en Europa, además de los activos y de los cuidados de la piel.
Con esta terapia se puede normalizar cualquier tipo de Linfedema alcanzando casi el aspecto del miembro sano. “Un logro que se mantiene en el tiempo siempre que el paciente se comprometa a seguir con su prenda de contención y a realizar un tratamiento de mantenimiento, ejercicio y dieta equilibrada”, advierte la presidenta de la Asociación Española de Linfedema.
En este sentido, desde la AEL se recomiendan a los pacientes con Linfedema o riesgo de padecerlo que hagan ejercicio de manera regular y que mantengan una alimentación saludable para mantener los tejidos lo mejor posible y no sobrecargar el trabajo del sistema linfático. La evidencia científica muestra el impacto en la participación social, dificultades físicas, psicológicas y económicas y, en consecuencia, la disminución de la calidad de vida de los pacientes que lo padecen.
De ahí la importancia de esta asociación sin ánimo de lucro para divulgar su existencia, realizar programas de formación a profesionales, de educación sanitaria para pacientes y profesionales y crear sinergias con otros profesionales para fomentar la investigación en este ámbito.