Más del 90% de los casos de enfermedad de Alzheimer no se producirían sin la contribución del gen APOE, y cerca de la mitad de todos los casos de demencia probablemente no surgirían sin la influencia de este gen, tal y como revela una investigación dirigida por investigadores de la University College London (UCL).
Los investigadores la University College London (UCL) los hallazgos de este estudio, publicados en npj Dementia, ponen de relieve la importancia del gen APOE (y la proteína que produce) como un objetivo potente pero poco reconocido para el desarrollo de fármacos, que podrían contribuir a prevenir o tratar una gran de los casos de demencia.
El estudio es el más exhaustivo hasta la fecha de la proporción de casos de Alzheimer y demencia que surgen en la población debido a la variación común en APOE. Los investigadores reunieron pruebas de hasta qué punto los alelos ε3 y ε4 de este gen están vinculados a un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, cualquier forma de demencia y los cambios cerebrales que conducen al Alzheimer.

Tal y como destaca el autor principal, el Dr. Dylan Williams (División de Psiquiatría de la UCL y Unidad de Salud y Envejecimiento a lo Largo de la Vida de la UCL), “durante mucho tiempo hemos subestimado cuánto contribuye el gen APOE a la carga de la enfermedad de Alzheimer. La variante ε4 de APOE es bien reconocida como perjudicial por los investigadores en demencia, pero gran parte de la enfermedad no se produciría sin el impacto adicional del alelo común ε3, que típicamente se ha percibido erróneamente como neutral en términos de riesgo de Alzheimer”.
“Cuando consideramos las contribuciones de ε3 y ε4, podemos ver que el gen APOE tiene un papel potencial en casi toda la enfermedad de Alzheimer. En consecuencia, si supiéramos cómo reducir el riesgo que las variantes ε3 y ε4 confieren a las personas, podríamos ser capaces de prevenir que se produzca la mayor parte de la enfermedad”, afirma el investigador.
Los investigadores estiman que entre el 72% y el 93% de los casos de Alzheimer no se habrían producido de no ser por los alelos ε3 y ε4 del gen APOE, y que aproximadamente el 45% de todos los casos de demencia no surgirían sin la influencia del gen.
“En los últimos años ha habido grandes avances en la edición genética y otras formas de terapia génica para dirigirse directamente a los factores de riesgo genéticos. Además, el riesgo genético también nos orienta hacia partes de nuestra fisiología que podríamos abordar con fármacos más convencionales”, indica el Dr. Williams.
“Intervenir específicamente sobre el gen APOE, o sobre la vía molecular entre el gen y la enfermedad, podría tener un gran potencial —y probablemente infravalorado— para prevenir o tratar a una gran mayoría de los casos de enfermedad de Alzheimer“, recalca.
Como explicó el Dr. Williams, “la mayoría de las personas con factores de riesgo genéticos como APOE ε3 y ε4 no desarrollarán demencia a lo largo de una vida típica, ya que existen interacciones complejas con otros factores genéticos y ambientales que contribuyen al riesgo. Comprender qué modifica el riesgo que las personas heredan de sus genes APOE es otra cuestión crucial con la que los investigadores en demencia deben lidiar“.
A este respecto, la Dra. Sheona Scales, Directora de Investigación de Alzheimer’s Research UK, señala que “este estudio pone de relieve que más casos de Alzheimer están vinculados al gen APOE de lo que se pensaba anteriormente. Sin embargo, no todas las personas con estas variantes desarrollarán Alzheimer, lo que demuestra la compleja relación entre la genética y otros factores de riesgo de la demencia”.
“A pesar de que APOE está vinculado al Alzheimer, muy pocos tratamientos en ensayos clínicos se dirigen directamente a este gen. Los hallazgos de este estudio muestran que será importante realizar más investigaciones sobre APOE para desarrollar futuras estrategias de prevención y tratamiento del Alzheimer” afirma.
El estudio, realizado por investigadores de la UCL y de la Universidad de Finlandia Oriental, ha contado con el apoyo de financiación de Alzheimer’s Research UK, el Medical Research Council y otros organismos.
Pueden consultar aquí el estudio ‘The proportion of Alzheimer’s disease attributable to apolipoprotein E’, publicado en npj Dementia.