El Ayuntamiento de Barcelona impulsa el despliegue de 600 asistentes robóticos inteligentes (modelo ARI) para reforzar y complementar el servicio de Teleasistencia Avanzada de la ciudad.

Esta iniciativa, financiada a través de fondos Next Generation EU, tiene como objetivo dotar a los profesionales de servicios sociales de herramientas de innovación tecnológica, al mismo tiempo que contribuye a mejorar la calidad de vida de personas mayores y de colectivos en situación de dependencia o vulnerabilidad usuarios del servicio de teleasistencia.

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El Ayuntamiento de Barcelona desplegará 600 robots sociales ARI en su servicio de Teleasistencia Avanzada


La tecnología implementada, desarrollada por la compañía Group Saltó, incluye robot social, sensores domóticos y plataforma SOM Care de monitorización remota, un ecosistema integrado con el servicio municipal de teleasistencia, garantizando así una implementación eficiente y alineada con las necesidades del entorno sociosanitario.

Con este proyecto, el mayor despliegue de robótica social al servicio de personas mayores realizado hasta ahora, Barcelona se posiciona como ciudad referente y líder en innovación social, reforzando las políticas de atención a la dependencia en un contexto en que la transformación digital y la necesidad de atención personalizada se vuelven imprescindibles.

Atención rápida en caso de emergencias

Gracias a la incorporación de la robótica social, en caso de emergencia, los profesionales de teleasistencia pueden realizar una conexión remota al robot ARI, moverlo por el domicilio para encontrar a la persona y verificar su estado, o hablar por videollamada para tranquilizarla. Además, ARI está integrado con el terminal digital de teleasistencia del domicilio, permitiendo activar por voz o de manera táctil llamadas con los profesionales.

Seguimiento preventivo y proactivo

Además, a través de la plataforma SOM Care, los profesionales monitorizan de forma constante a las personas usuarias. Los sensores domóticos de caída, movimiento o apertura de puertas detectan patrones de comportamiento con inteligencia artificial y envían alertas en tiempo real para una pronta intervención.

Las conversaciones mantenidas con el robot también le proporcionan al profesional información valiosa sobre el estado de ánimo de la persona y sobre las actividades de vida diaria, permitiendo realizar un seguimiento preventivo y proactivo de la persona.

El robot ARI representa un apoyo en el día a día de la persona mayor, ya que permite:

  • establecer recordatorios para la toma de medicación o eventos sociales
  • fomentar la interacción por voz y la conexión por videollamada con familiares
  • varias opciones de entretenimiento como ejercicios de estimulación cognitiva, especialmente útiles en el caso de personas en estado inicial de deterioro cognitivo