Ante la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, desde el Círculo Empresarial de Atención a la Dependencia (CEAPs) se pone de relieve su preocupación ante la persistencia de graves carencias estructurales que el nuevo texto legal no resuelve, como la falta de profesionales y de medidas reales para la prevención de la fragilidad.
La patronal CEAPs reconoce avances en materia de financiación y flexibilidad de servicios, pero advierte que el nuevo marco legal no soluciona tres cuestiones troncales:
- la escasez de personal sociosanitario
- la falta de una verdadera política de prevención de la dependencia
- la plena integración sanitaria de las personas que viven en centros residenciales

Rafael Sánchez-Ostiz, presidente de CEAPs, valorado las mejoras introducidas, pero advierte de la urgencia de afrontar los retos pendientes. «La reforma introduce mejoras, pero deja pendientes cuestiones que van a condicionar nuestra capacidad para atender a una población cada vez más envejecida. No podemos esperar otros veinte años para afrontarlas», afirma.
El presidente de CEAPs incide también en la urgencia de flexibilizar la formación y garantizar la equidad sanitaria para los residentes, señalando que “tenemos un déficit crónico de personas para trabajar en el sector de los cuidados. Necesitamos flexibilizar las vías de cualificación y ofrecer formación y acreditación a quienes quieran incorporarse...”
«La atención sanitaria en residencias es algo a lo que se viene dando una patada hacia adelante y supone una conculcación de los derechos. No se puede seguir tratando a las personas que viven en residencias como si estuvieran fuera del sistema sanitario”, denuncia Sánchez-Ostiz.
Tres asignaturas pendientes: empleo, prevención y equidad en salud
CEAPs detalla los tres grandes frentes en los que la reforma recién estrenada resulta insuficiente para garantizar un sistema sostenible:
- Déficit de profesionales y rigidez laboral
La escasez de trabajadores afecta de forma generalizada a residencias, centros de día, ayuda a domicilio y teleasistencia. CEAPs reclama flexibilizar las vías de cualificación, agilizar las acreditaciones de competencias y adaptar la normativa a la realidad actual del mercado de trabajo ante la inminente presión asistencial del Baby Boom.
- Ausencia de una estrategia preventiva
La prevención y el abordaje de la fragilidad continúan siendo las grandes ausentes del texto. CEAPs destaca que intervenir de forma temprana para retrasar el deterioro o mantener la autonomía no solo incrementa la calidad de vida de las personas mayores, sino que alivia la sobrecarga presupuestaria del sistema a medio y largo plazo.
- Vulneración del derecho a la atención sanitaria pública
La reforma no garantiza la integración asistencial directa del Sistema Nacional de Salud en las residencias. La entidad recuerda que el centro residencial es el domicilio de la persona y que vivir en él no debe suponer discriminación ni pérdida del derecho a una atención sanitaria pública universal y gratuita.
Avances en financiación y flexibilizar del catálogo de prestaciones
En el ámbito de las mejoras, la organización empresarial destaca como avance más significativo el compromiso formal de repartir a partes iguales —al 50% entre el Estado y las Comunidades Autónomas— la financiación del sistema de dependencia. Hasta la fecha, las administraciones autonómicas asumían un sobreesfuerzo económico desproporcionado para sostener los servicios sobre el terreno.
Asimismo, CEAPs valora positivamente la mayor flexibilidad introducida para compatibilizar prestaciones e itinerarios asistenciales —combinando centro de día, ayuda a domicilio o teleasistencia según la evolución de las necesidades del usuario—, así como la universalización de la teleasistencia para todas las personas reconocidas en situación de dependencia, un avance que permite superar modelos rígidos y avanzar hacia respuestas personalizadas.