Bajo el lema «Ética del cuidado compartido: dignidad, confianza y corresponsabilidad en la relación asistencial», el Comité de Bioética Asistencial de Amavir ha celebrado la séptima edición de sus Jornada de Bioética, un espacio de encuentro y debate científico que reunió a unos 150 asistentes en la sede del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM).

En esta ocasión, la VII Jornada de Bioética giró en torno a cuestiones clave como la dignidad, la narrativa biográfica, el acompañamiento espiritual y la toma de decisiones compartidas.

La apertura institucional corrió a cargo de Lourdes Rivera, directora general de Amavir, quien remarcó que reflexionar sobre la ética del cuidado toca el núcleo esencial de la actividad residencial y asistencial: comprender qué significa cuidar bien a una persona en el día a día.

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En la VII Jornada de Bioética de Amavir participaron tres destacados expertos en bioética: Lydia Feito, Enric Benito y Tayra Velasco


Identidad narrativa, acompañamiento espiritual y decisiones compartidas

El encuentro articuló su programa a través de tres conferencias magistrales impartidas por profesionales de referencia en bioética y cuidados paliativos en España:

  • Lydia Feito — ‘La biografía como lugar moral’
    La presidenta de la Asociación de Bioética Fundamental y Clínica y miembro del Comité de Bioética de España subrayó la necesidad de reconocer la identidad del paciente más allá del diagnóstico clínico y comprender la biografía de cada paciente, recordando que «las personas tienen enfermedades, no son enfermedades«.
    Feito defendió también que el cuidado es una cuestión de justicia y exige respetar la singularidad de cada persona. Para ello, las organizaciones deben facilitar a los profesionales tiempo, formación y apoyo, desde una responsabilidad colectiva orientada a ofrecer una atención más humana.
  • Enric Benito — ‘Aceptación, presencia y compasión’
    El doctor en Medicina y referente en cuidados paliativos abordó el sufrimiento en sus dimensiones física, emocional, relacional y espiritual, y defendiendo una atención que comprenda a la persona en su integridad.
    Presentó la espiritualidad como una búsqueda de sentido y trascendencia independiente de convicciones religiosas, señalando que la compasión permite afrontar la vulnerabilidad y ofrecer un acompañamiento auténtico al final de la vida.
  • Tayra Velasco — ‘Cuando el silencio pesa’
    La doctora en Enfermería y experta en bioética analizó los complejos dilemas en la toma de decisiones al final de la vida en el marco de la atención sociosanitaria. Recalcó la necesidad de planificar y anticipar estas conversaciones con pacientes y familias para evitar sobrecargar emocionalmente a los allegados cuando el mayor no pueda expresar de forma explícita sus deseos.
    En este proceso, los profesionales deben acompañar, explicar las opciones y ayudar a identificar los valores y preferencias del paciente. Y para ello es imprescindible reforzar la formación en bioética, cuidados paliativos y comunicación para favorecer decisiones compartidas.

En el marco de esta VII Jornada de Bioética, Lourdes Rivera recalcó la dimensión práctica de la bioética en el entorno residencial, afirmando que “hablar de dignidad, confianza y corresponsabilidad no es hablar de conceptos abstractos. Es hablar de situaciones que vivimos todos los días en nuestros centros, de decisiones que a veces son complejas, de relaciones humanas y de la necesidad de encontrar siempre el equilibrio entre la protección de las personas y el respeto a su voluntad”.

Creado a principios de 2019, el Comité de Bioética Asistencial de Amavir está formado por un equipo multidisciplinar encargado de fomentar la cultura ética en la atención geriátrica. Además de publicar cuadernillos de buenas prácticas sobre intimidad, edadismo, acompañamiento al final de la vida y afectividad en la vejez, esta Jornada consolida la apuesta del grupo residencial por la excelencia asistencial y el modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP).