Un artículo de Laura Sanantonio,
referente de calidad de las zonas este y levante de Colisée

El nuevo paradigma establecido entre los profesionales dedicados al cuidado y acompañamiento de personas en las diferentes etapas vitales ha ido evolucionando hacia una mirada muy diferente. Actualmente, la verdadera innovación no solo reside en la tecnología o las infraestructuras, sino en poner el foco en la persona misma, teniendo en cuenta la totalidad de los ámbitos de su vida.

Este cambio estructural ha hecho necesario que los roles profesionales y las organizaciones también cambien y se adapten a la nueva realidad. Como premisa para lograr esta transformación, debemos replantear la manera en que entendemos, construimos y desarrollamos nuestras relaciones en el contexto de los cuidados: con las personas a las que acompañamos, con sus familias, con nuestros compañeros de trabajo y con la comunidad que nos rodea.

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Las actitudes empáticas, colaborativas y abiertas a la escucha contribuyen a crear un entorno de confianza y seguridad


Atención Centrada en las Relaciones: un cambio de mirada personal

Siguiendo a la investigadora Mary Catherine Beach, podemos definir la Atención Centrada en las Relaciones como «aquella atención en la que todos los participantes aprecian la importancia de sus relaciones con los demás». Esta red de vínculos afecta a todos los niveles, empezando por el personal.

Todos los agentes que participamos en este ecosistema debemos realizar un profundo cambio de mirada hacia las personas. En Colisée, hemos interiorizado este enfoque transformando incluso nuestro lenguaje. No hablamos de residencias, sino de Comunidades, y a las personas mayores las reconocemos como nuestros Mentores, porque si empezamos reconociendo y mirando a las personas como lo que son, nuestra manera de relacionarnos e interactuar con ellas cambia radicalmente.

A nivel personal, las actitudes empáticas, colaborativas y abiertas a la escucha contribuyen a crear un entorno de confianza y seguridad, esencial para personas que muchas veces se encuentran en situación de vulnerabilidad. Por el contrario, las relaciones marcadas por tensiones o falta de comunicación generan estrés y deterioran la salud emocional. Preguntarse «¿Cómo influyen mis palabras y actitudes en los demás?» marca la diferencia entre un entorno funcional y uno tensionado.

El ecosistema de los cuidados de larga duración en Colisée

En Colisée, acompañamos en el ámbito de los cuidados de larga duración y entendemos que este acompañamiento prolongado requiere una respuesta altamente especializada y adaptada a la cronicidad. Por ello, es imprescindible que la innovación relacional y estructural esté presente de forma directa en nuestras diferentes líneas de servicio destinadas a la larga estancia:

  • Comunidades residenciales para personas mayores
    Son espacios de vida prolongada donde fomentamos la independencia de nuestros Mentores. En estos centros, les facilitamos las herramientas necesarias para que puedan seguir desarrollando su personalidad y su historia de vida con total autonomía, convirtiendo la residencia en un verdadero hogar.
  • Comunidades para personas con diversidad
    Orientadas al largo plazo, estas Comunidades proporcionan una atención integral a personas con diversidad funcional física, intelectual o vinculada a la salud mental. En ellas, impulsamos un modelo propio basado en el fomento de la autonomía, la participación en la sociedad y el respeto al proyecto de vida de cada individuo.
  • Unidades de Larga Estancia
    Integradas dentro de nuestros Hospitales de Atención Intermedia (HAI), estas unidades están diseñadas para casos complejos o procesos de recuperación largos. Nos enfocamos en los cuidados continuos, la prevención de complicaciones y el apoyo a personas mayores con enfermedades crónicas de larga duración o demencia avanzada, trabajando siempre con el objetivo de lograr el mayor grado de independencia posible para el paciente.

El profesional de referencia: consolidando el nuevo paradigma

Con este cambio de roles tan necesario dejamos atrás la «atención centrada en el servicio» para convertirla en una Atención Centrada en la Persona (ACP), la base del acompañamiento de Colisée. En este modelo, los profesionales tradicionales se convierten en equipos y profesionales de referencia.

Esta conversión garantiza una atención verdaderamente personalizada, donde el profesional actúa como enlace de confianza, conociendo profundamente la historia de vida de cada Mentor, sus gustos, necesidades y decisiones. De esta manera, aseguramos que en cada Comunidad se cumpla nuestro máximo propósito: que cada persona pueda “Ser quien eres. Plenamente”.

En definitiva, cada profesional adquiere un nuevo rol diario más implicado, consciente y relacional. Porque la innovación más profunda en nuestro sector radica en comprender la premisa fundamental que no solo cuidamos como profesionales, sino que acompañamos como personas.

Del individualismo al trabajo en equipo: cuidar a quienes cuidan

A nivel de equipo, es clave avanzar hacia una visión de igual a igual con los compañeros. Este cambio de cultura implica dejar atrás la individualidad para abrazar una visión colectiva. Además, no solo debemos cuidar a las personas mayores, sino también cuidarnos entre nosotros. Por ello, en Colisée, denominamos Talentos a nuestros profesionales precisamente para poner en valor su contribución indispensable.

¿Por qué es indispensable consolidar el trabajo en equipo? Sin él, no existe una verdadera atención centrada en la persona.

  • Mejora la calidad del cuidado: Al compartir información y tomar decisiones conjuntas, se logra una atención más coherente.
  • Reduce errores: La comunicación fluida ayuda a detectar fallos a tiempo.
  • Favorece un ambiente saludable: Sentirse parte de un equipo disminuye el estrés y reduce el aislamiento profesional.
  • Fomenta el respeto entre roles y el aprendizaje mutuo: Promueve la horizontalidad y enriquece al equipo. El acceso a plataformas de actualización constante, facilita esta mejora continua.
  • Dar ejemplo: Un equipo unido transmite tranquilidad y profesionalidad a las personas residentes y sus familias.

Por su lado, a nivel organizacional, resulta clave realizar un cambio en las estructuras y procesos construyendo una organización más horizontal, flexible e inclusiva. Necesitamos dejar atrás la tradicional cultura sancionadora —basada en el control, el miedo y el castigo, que debilita el trabajo en equipo—, para consolidar una cultura apreciativa.

Esta nueva cultura debe ser la propia de organizaciones comprometidas, basadas en la confianza, las aportaciones de cada persona, que promuevan el diálogo y transformen el error en una oportunidad de aprendizaje. Por ello, en Colisée, desde 2021, somos una Sociedad con Propósito Social -Mission-Led Company-, lo cual significa que nuestra actividad empresarial se guía por un propósito social y humano, vinculado a nuestra dedicación al acompañamiento y atención de las personas, su entorno social y familiar, y el desarrollo del talento.