La pandemia de la Covid-19 ha puesto de manifiesto que la telemedicina en diabetes necesita un cambio de modelo asistencial y una mayor formación para pacientes y profesionales. Ahora, el reto es conseguir que la telemedicina pueda convivir con el modelo de atención presencial. Para ello se han identificado como prioritario la
formación del paciente, la mejora de la capacitación de los profesionales sanitarios y la definición de protocolos para el uso de las soluciones TIC, entre otras medidas.

La pandemia de la Covid-19 y el confinamiento han supuesto un reto para la atención sanitaria de pacientes crónicos. Y entre ellos, las personas con diabetes se encuentran entre los pacientes que más consultas no presenciales han realizado y que más se han beneficiado del impulso de la telemedicina.

Por ello, diferentes representantes de los Servicios de Innovación, Evaluación Farmacéutica, Asistencia Sanitaria tanto de Atención Primaria como Atención Hospitalaria y de Sistemas de Información, Integración y Control de Proyectos de las Consejerías de Sanidad de diferentes comunidades autónomas asistieron a un taller interactivo, impartido por el Center for Research in Healthcare Innovation Management (CRHIM) del IESE, en colaboración con Abbott, con el objetivo de evaluar y analizar cómo fomentar la telemedicina en el modelo asistencial actual.

Geriatricarea- Telemedicina pacientes con diabetes

En este foro se destacó que los especialistas desempeñan un papel fundamental en la implantación de la telemedicina. Y para conseguir un nuevo modelo asistencial es necesario el desarrollo de un modelo formativo en salud digital a través de protocolos de actuación para el uso adecuado de las soluciones TIC, lo que mejoraría la atención y la gestión de las consultas, así como evitaría la variabilidad clínica.

El estudio «Telemedicina e innovación en Diabetes: Telemedicina de calidad para las personas con diabetes insulinizadas», desarrollado por el CRHIM del IESE, en colaboración con Abbott, ha analizado el uso de los sistemas de telemonitorización y atención remota en España, especialmente durante la pandemia. Entre sus conclusiones destacan 15 medidas de impacto elaboradas por un comité de expertos.

Esta propuesta de asistencia sanitaria, en la que la telemedicina convive con el modelo de asistencia presencial, pone el foco, además, en la importancia de la innovación y en la investigación de forma continuada, así como en las habilidades de comunicación. Puesto que, para conseguir pacientes expertos, en especial en enfermedades crónicas como la diabetes, es necesario que estos dispongan de toda la información necesaria para el manejo y control de su condición.

Además, también ha puesto de manifiesto la inequidad en el acceso a los sistemas de monitorización de glucosa, especialmente entre los pacientes con diabetes Tipo 2. En este sentido, el citado estudio advierte que «los pacientes crónicos y, en especial, los diagnosticados de diabetes, han visto limitado su acceso a los servicios de salud. En concreto, los que padecen diabetes mellitus tipo 2 (DM2) insulinizados han sido de los más perjudicados ya que, a diferencia de los diagnosticados de diabetes mellitus tipo 1 (DM1), no han tenido acceso a las mismas herramientas tecnológicas ni cuentan con el mismo nivel de formación y conocimiento de su enfermedad».

Estas 15 medidas de impacto que propone CRHIM para la mejora de la telemedicina en pacientes con diabetes son:

  1. Promover prácticas de valor centradas en el paciente diabético.
  2. Potenciar criterios unificados para el tratamiento de la diabetes.
  3. Evidenciar el ahorro y la inversión que supone una adecuada y correcta monitorización de la diabetes.
  4. Sensibilizar a las autoridades sanitarias para fomentar la adopción de programas de transformación a largo plazo.
  5. Establecer un modelo de atención mixta online y presencial.
  6. Apostar por la personalización/individualización del tratamiento.
  7. Requerir a la tecnología sanitaria la misma evidencia científica. que a cualquier otro ámbito de la medicina.
  8. Extender la utilización de sistemas de monitorización de glucosa en líquido intersticial.
  9. Integrar los datos de los dispositivos de monitorización remota en la historia clínica del paciente.
  10. Aplicar técnicas de análisis de Big Data.
  11. Incentivar la adopción rápida de tecnologías y herramientas innovadoras.
  12. Desarrollar la infraestructura y las aplicaciones.
  13. Fomentar nuevos tipos de contratación por parte de la
    Administración Pública.
  14. Aumentar el nivel formativo que reciben las personas con DM2
  15. Incrementar la capacitación de los profesionales sanitarios en tecnología y diabetes.

Las personas interesadas en el estudio «Telemedicina e innovación en Diabetes: Telemedicina de calidad para las personas con diabetes insulinizadas» pueden acceder al mismo haciendo clic aquí.