La Federación Nacional ASPAYM califica como una «vergüenza» el desabastecimiento de productos sanitarios de primera necesidad en España. Esta entidad denuncia que en diferentes puntos del territorio español prosigue el problema del suministro de bolsas de orina, al que además se suman las sondas de autosondaje.

Tal y como declara Mayte Gallego, presidenta de la Federación Nacional ASPAYM, «es una vergüenza la situación en la que se encuentran las personas que necesitan las bolsas de orina y las sondas para su día a día». «Resulta inaceptable que por causas ajenas a las personas con lesión medular y otras patologías tengamos que encontrarnos con una peor calidad de vida y regresar a siglos pasados», denuncia.

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Mayte Gallego denuncia el aumento de infecciones bacterianas debido a la falta de bolsas y sondas

La presidenta de ASPAYM, señala que «hemos detectado que hay muchas personas que están sufriendo infecciones bacterianas debido a la falta de bolsas y sondas, que se han visto obligadas a tener que reutilizar las que ya tienen», por lo que «exigimos a la administración y a las consejerías competentes que resuelvan este grave problema haciendo compras destinadas para las personas usuarias que así lo requieren».

La situación en España es desigual, ya que en algunos territorios, como Galicia o Cuenca, el desabastecimiento es apenas perceptible. En otros, como Granada o Córdoba, perciben una mejoría demasiado lenta. Sin embargo, la gran mayoría identifica que el problema está igual, si no peor. Son los casos de Madrid, Toledo, Castilla y León, Catalunya, Málaga, Jaén, Cádiz, Sevilla, Murcia o Comunidad Valenciana.

Antes de llegar a la situación de «vergüenza» actual, ASPAYM ha venido denunciando el desabastecimiento de bolsas desde la alerta sanitaria de febrero. Entonces se hizo eco de los avisos de numerosas personas asociadas que advertían de los problemas que estaban encontrando a la hora de adquirir estos productos necesarios para su día a día.

En aquellos momentos, el aumento de los costes de energía de elaboración de estos productos ha provocado que muchos pequeños fabricantes no estén pudiendo cumplir con las demandas del mercado. De hecho, algunos han tenido que cerrar, o suspender la cadena de montaje de este producto en concreto. Otras, ante este reordenamiento del sector, han absorbido parte de esa necesaria demanda y se encuentran, ahora, con una rotura de stock.