El Instituto de Investigación del Consejo General de Enfermería, con la colaboración de Grünenthal, ha editado y distribuido una guía gratuita para las 353.000 enfermeras y enfermeros de España. Su objetivo es optimizar el diagnóstico precoz, la adherencia terapéutica y la prevención de fracturas por fragilidad.

La osteoporosis cursa de manera asintomática hasta que se produce la complicación más problemática: la fractura. Por ello, el diagnóstico y tratamiento precoz son fundamentales para abordar esta patología que afecta en España a más de tres millones de mujeres y casi un millón de hombres.

Para saber cómo actuar en casos concretos, el Consejo General de Enfermería (CGE) —a través de su Instituto de Investigación y con la colaboración de Grünenthal— edita y distribuye de forma gratuita entre las 353.000 enfermeras y enfermeros la Guía de Casos Prácticos en Enfermería en Osteoporosis.

Geriatricarea- Nueva guía de osteoporosis para profesionales de enfermería


Tal y como afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, “las personas con osteoporosis necesitan tratamientos variados y ajustados a sus necesidades, y en esta guía se abordan casos concretos que las enfermeras pueden encontrar en su día a día en consulta”.

“Se espera un incremento de casos de esta patología en los próximos años por el progresivo envejecimiento de la población y las enfermeras, tanto desde el ámbito hospitalario como desde la Atención Primaria, deben estar preparadas para una intervención que garantice la adhesión al tratamiento y una buena calidad de vida, señala.

Abordaje de la patología en pacientes institucionalizados y crónicos

Las personas con esta enfermedad crónica necesitan estrategias adaptadas. Por ello, a lo largo de este documento cuatro enfermeras abordan diferentes situaciones clínicas. Entre ellas se encuentran los cuidados de enfermería en la osteoporosis asociada a menopausia precoz en la prevención de la cascada de fracturas; casos de cáncer de mama en tratamiento con supresión hormonal; cuidados en la osteoporosis secundaria a corticoterapia en artritis reumatoide; y en el tratamiento secuencial de la osteoporosis en un paciente institucionalizado.

En este contexto, Ana Esquivias, directora del Departamento Médico de Grünenthal, explica que “la osteoporosis es una enfermedad crónica que exige un seguimiento continuado y un abordaje individualizado, y en ese proceso la Enfermería desempeña un papel absolutamente esencial. Las enfermeras están al lado del paciente en todas las etapas: educan, detectan riesgos, fomentan la adherencia al tratamiento y acompañan en la toma de decisiones del día a día”.

Geriatricarea- Nueva guía de osteoporosis para profesionales de enfermería
Las medidas farmacológicas y no farmacológicas son necesarias para reducir el riesgo de fracturas por fragilidad en paciente sinstitucionalizados

Intervención especializada y prevención de fracturas por fragilidad

La intervención de la enfermera de Reumatología es esencial para frenar la cascada de fracturas y empoderar a la paciente en la autogestión de su salud, garantizando la preservación de su autonomía funcional y calidad de vida.

En el caso de la mujer con menopausia precoz, Almudena Martínez y María Gil, enfermeras de reumatología del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, detallan en esta guía un plan de cuidados centrado en la educación para la salud, la prevención de caídas y la optimización de la adherencia terapéutica, porque la eficacia del tratamiento reside en la capacidad de la enfermera para integrar la medicación en el estilo de vida y corregir los factores de riesgo modificables.

Por su parte, Amparo Molina, enfermera del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, analiza el caso de una paciente de 65 años con cáncer de mama en tratamiento con inhibidores de la aromatasa, diagnosticada de osteoporosis y con alto riesgo de fracturas por fragilidad. Los cuidados en estos perfiles deben abordar tanto medidas farmacológicas como no farmacológicas para optimizar los resultados clínicos.

Asimismo, ante la Artritis Reumatoide —enfermedad inflamatoria sistémica asociada a un mayor riesgo de osteoporosis por el uso prolongado de glucocorticoides—, Isabel Balaguer, enfermera de reumatología del Hospital General Universitario de Valencia, señala que la actuación enfermera es fundamental para la identificación de factores de riesgo y el seguimiento de los tratamientos.

Por último, en la valoración de un paciente institucionalizado que reside en un centro sanitario, la coordinación entre niveles asistenciales es clave. En la guía, Elisa García, enfermera de reumatología del Hospital Universitario de Cabueñes en Gijón (Asturias), expone que las medidas farmacológicas y no farmacológicas son necesarias para reducir el riesgo de fracturas por fragilidad. Todas las indicaciones proporcionadas al paciente y su acompañante deben apoyarse con documentación escrita para garantizar la continuidad asistencial en su centro sociosanitario.

Pueden descargar aquí la Guía de Casos Prácticos en Enfermería en Osteoporosis. elaborada por el Instituto de Investigación el Consejo General de Enfermería (CGE) con la colaboración de Grünenthal.