Una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufrirá una fractura por fragilidad a lo largo de su vida. Pese a esta alta prevalencia, más de la mitad de los pacientes con fracturas por osteoporosis no recibe tratamiento en España. En 2034 habrá 370.000 fracturas frente a las 285.000 que se produjeron en 2019, lo que supone un aumento del 29,6%.

Ante el infradiagnóstico de la osteoporosis, causante de gran parte de las fractura por fragilidad, desde la farmacéutica Grünenthal se recalca la importancia de la prevención en una enfermedad silenciosa que afecta a tres millones de personas en nuestro país.

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Pese a su alta prevalencia, más de la mitad de los pacientes con fracturas por osteoporosis no recibe tratamiento


En este sentido, la Dra. Teresa Benedito Pérez de Inestrosa, médico de Atención Primaria en el centro de salud Fortuny Velutti (Granada), incide en “la importancia de detectar de manera precoz los factores de riesgo individuales de cada paciente y llevar a cabo un seguimiento continuado para evitar la fractura”.

La especialista, alerta de la cascada osteoporótica, “un fenómeno que consiste en que una persona que ya ha sufrido una fractura tiene un mayor riesgo de sufrir otra siendo la más grave la fractura de cadera, conocida como la fractura de 1/3: 1/3 de los pacientes estará mejor, 1/3 peor y 1/3 fallecerá en el primer año”.

Por su parte, el Dr. Pablo Romero Duarte, ginecólogo en el Hospital Universitario Poniente de Almería, remarca que “entre los principales factores de riesgo se encuentran ser mayor de 65 años, un índice de masa corporal inferior a 20 kg/m2, tener un antecedente personal de fractura por fragilidad o un antecedente materno de fractura de fémur, así como recibir tratamiento con glucocorticoides y haber sufrido más de dos caídas en el último año”.

Asimismo, los expertos indican que algunas pruebas diagnósticas, como el FRAX, son clave en Atención Primaria, ya que estas herramientas estiman el riesgo de fractura en los siguientes diez años, empleando factores clínicos y opcionalmente la densidad mineral ósea.

La Dra. Pérez de Inestrosa recalca que es crucial que la mujer se prepare desde el punto de vista óseo para la menopausia. Es fundamental cubrir las necesidades nutritivas con una dieta saludable que incluya una ingesta adecuada de proteínas (0,8 gramos por kilo de peso corporal), calcio, frutas y vegetales, la exposición solar moderada y segura, realizar actividad física y de fuerza de manera regular, limitar la ingesta de cafeína, evitar el tabaco y reducir el riesgo de caídas3.

Desde Grünenthal también apuntan que es clave la importancia de la formación de los profesionales sanitarios para poner en valor las consecuencias de la osteoporosis. El Dr. Romero subraya que en el manejo de la osteoporosis es necesario un enfoque multidisciplinar conformado por Ginecología, Atención Primaria, Reumatología, Medicina Interna y Traumatología.

El ginecólogo señala la importancia de individualizar los tratamientos, así como establecer una secuencia y duración óptima junto con la suplementación de calcio y vitamina D.