La Diputación Foral de Bizkaia pone en marcha dos nuevas unidades convivenciales en la residencia de Elorrio con capacidad para 50 personas. El proyecto, que ha contado con una inversión de 4,5 millones de euros, se basa en un modelo de atención personalizado y comunitario integrado en la estrategia foral de cuidados de larga duración.

Las nuevas unidades convivenciales (UUCC) de la residencia de Elorrio han iniciado su actividad a pleno rendimiento, consolidando la transformación del sistema de cuidados en la localidad de Durangaldea. El centro se ha reorganizado en dos unidades convivenciales independientes: Anboto y Eguzkilore, nombres elegidos por las personas residentes, familias y personal.

Geriatricarea- Bizkaia unidades convivenciales de Elorrio
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, ha visitado estas nuevas instalaciones

Cada unidad tiene capacidad para 25 personas, sumando un total de 50 plazas. Cada una dispone de 19 habitaciones individuales y 3 dobles, una zona de estar y terraza, además de espacios comunes como un salón y jardín comunitario, diseñados para favorecer la convivencia en un entorno lo más parecido posible a un hogar.

Estas unidades ofrecen una atención integral que incluye servicios de enfermería, terapia ocupacional, fisioterapia, psicología y psiquiatría, así como trabajo social, cocina y limpieza. Además, cubren las necesidades básicas de la vida diaria y servicios complementarios como podología y peluquería.


Sistema de cuidados más sostenible y personalizado

Durante una reciente visita a estas instalaciones, dependientes del Instituto Foral de Asistencia Social (IFAS), la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, destacó que este modelo permite avanzar hacia una atención más humana y aseguró que “este es el camino que estamos construyendo desde la Diputación: anticiparnos para ofrecer un sistema de cuidados más sostenible, más personalizado y preparado para responder a los retos del envejecimiento, con el objetivo de vivir más, pero, sobre todo, de vivir mejor”.

Etxanobe incidió en que este proyecto representa mucho más que una mejora de infraestructuras, ya que supone “un paso importante en la transformación del modelo de cuidados en Bizkaia. Estas unidades convivenciales son un ejemplo de cómo queremos avanzar: con recursos modernos, cercanos y pensados para que las personas puedan seguir desarrollando su proyecto de vida en un entorno lo más parecido posible a su hogar”.

Atención más próxima, respetuosa y abierta

La transformación del centro de Elorrio, que ha supuesto una inversión de 4,5 millones de euros, se enmarca en la estrategia foral para avanzar en un modelo centrado en la persona y alineado con el Plan de Transición de los Cuidados de Larga Duración. Este modelo apuesta por unidades de menor tamaño que faciliten una atención más próxima, respetuosa con la identidad y preferencias de cada persona, y abiertas a su entorno comunitario.

Las unidades convivenciales son pequeños grupos de convivencia, de un máximo de 25 personas, que funcionan como un hogar y recrean un entorno cálido y cercano, y alejadas del aspecto de las residencias tradicionales. Este modelo, impulsado por la Diputación Foral de Bizkaia, promueve una atención personalizada, centrada en la persona y en su proyecto de vida, favoreciendo la autonomía y las relaciones comunitarias.