Con el objetivo de acompañar el cuidado de personas en situación de fragilidad o vulnerabilidad, poniendo la nutrición como palanca clave en el modelo de cuidados, Nutricia, división de nutrición especializada de Danone, lanza Cuida, un nuevo ecosistema de servicio que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).
Cuida es una iniciativa centrada en la persona que pone la nutrición en el centro del cuidado, con el objetivo de ayudar a preservar la autonomía personal y la calidad de vida de quienes viven situaciones de fragilidad o vulnerabilidad a través de un conjunto de servicios que incluye:
- Asesoramiento y la valoración nutricional a través de un equipo de más de 20 expertos nutricionales en los ámbitos residencial y hospitalario
- Herramientas digitales de cribado
- Formación y acompañamiento a profesionales, cuidadores y familias

Un asesoramiento que Danone Nutricia realiza siempre siguiendo las guías de las sociedades científicas y bajo la supervisión de profesionales sanitarios, como expertos y referentes en la nutrición y su aplicación clínica. Así, Cuida pone foco en el estado nutricional y su valor como indicador temprano de vulnerabilidad, lo que refuerza la necesidad de incorporar el cribado y el abordaje nutricional de forma sistemática en los modelos de cuidado.
Y es que, la desnutrición relacionada con la enfermedad (DRE) sigue siendo un reto infradetectado y/o tratado: afecta a 1 de cada 4 pacientes hospitalizados, especialmente en personas mayores y con patologías crónicas, y se asocia a complicaciones y estancias hospitalarias más largas e institucionalizadas. Se estima que la DRE afecta a más de medio millón de personas en España, la mortalidad hospitalaria es del 1% al 12%, y se calcula que supone un coste anual 1.500 millones de euros al sistema sanitario.
Conectar ciencia, servicio y acompañamiento
La iniciativa Cuida se ha presentado en el marco de una jornada celebrada en Madrid en la que han participado autoridades sanitarias, expertos en gerontología (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, Fundación Pilares, Fundación DomusVi, entre otros), endocrinología (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) y otros actores del sector (Instituto de Investigación del Consejo General de Enfermería de España).
El encuentro ha servido para reflexionar sobre cómo la sociedad puede ofrecer un mejor acompañamiento a quienes más lo necesitan, y trazar propuestas reales para construir un sistema que busque la prevención, la autonomía y la calidad de vida de las personas.
Tal y como apuntó Irene Boj, directora general de Danone Nutricia, en el marco de esta presentación “Cuida llega para responder a una necesidad del sistema, de quienes cuidan y son cuidados: conectar ciencia, servicio y acompañamiento, para estar donde el cuidado realmente sucede y para hacerlo de forma estructurada y continuada, alineándose con prioridades públicas de autonomía y coordinación”.
“Nos avala la experiencia de 15 años apostando por este modelo de acompañamiento, que nos ha permitido realizar al año más de 25.000 valoraciones nutricionales a través de una atención cercana y adaptada a cada realidad. Un trabajo que siempre hemos realizado de la mano de profesionales sanitarios clave, como los endocrinos y geriatras, y siguiendo las guías de las sociedades científicas, quienes tienen la experiencia y el criterio de referencia sobre el cuidado nutricional”, señala la directora general de Danone Nutricia.
El ecosistema de servicios Cuida ya está activo en 15 hospitales y en más de 250 residencias a nivel nacional; y cuenta con la certificación AENOR ISO 9001, que avala la búsqueda de la mejora continua, el control de procesos y el cumplimiento normativo.

Cuidar la nutrición para preservar la fuerza, capacidad funcional y calidad de vida
Los expertos recuerdan que abordar esta nueva longevidad implica cuidar la vida en su conjunto, siendo la nutrición una de las palancas más efectivas para preservar la fuerza, capacidad funcional y calidad de vida, especialmente en personas con mayor fragilidad. Ante esta situación, una intervención nutricional precoz y continuada puede reducir hasta un 53% las hospitalizaciones y un 51% las visitas a atención primaria.
Además, el abordaje nutricional no solo mejora la vida de las personas, sino que también hace más sostenible el sistema, de manera que integrar el cribado nutricional puede ahorrar hasta 73 millones de euros al año en un solo hospital.
En este sentido, el Dr. Francisco Tarazona, presidente de la SEGG, recalca que “la nueva longevidad no se limita a añadir años de vida, sino a ampliar los años vividos en buena salud, lo que obliga a repensar los modelos de atención desde la prevención, el cuidado continuo y el acompañamiento”.
“En este contexto, la nutrición emerge como un elemento estructural para preservar y garantizar autonomía y la dignidad del paciente, de tratar la enfermedad o las enfermedades presentes, sino también de mantener un estado nutricional que prevenga complicaciones y contribuya a una funcionalidad adecuada. Por ello, iniciativas como Cuida, pueden permitir dar una respuesta a esta necesidad del sistema, de quiénes cuidan y de quiénes son cuidados”, afirma el presidente de la SEGG.
Desnutrición, un problema infradiagnosticado y mal tratado
En la actualidad, la principal brecha del sistema no es solo el acceso, sino la continuidad real del cuidado, debido a la presión asistencial y las desigualdades territoriales. El consenso español sobre continuidad asistencial en DRE, elaborado por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), junto a sociedades médicas de atención primaria, señala que la desnutrición sigue siendo un problema infradiagnosticado y mal tratado, y que la transición entre hospital y comunidad es clave, ya que entre el 41% y el 90% de los pacientes no cubre sus requerimientos tras el alta; y solo 1 de cada 3 residentes recibe intervención nutricional.
Ante esta realidad el Dr. Juan José López Gómez, médico especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y coordinador del Área de Nutrición de la SEEN, incide en que “abordar la DRE de manera efectiva no solo mejora la calidad dce vida de los pacientes, sino que constituye un pilar esencial para la sostenibilidad del sistema sanitario”.
En este sentido, “la evidencia científica es contundente: el cribado sistemático y la implementación del tratamiento médico nutricional reducen complicaciones, disminuyen la mortalidad y optimizan la evaluación clínica. Este enfoque, además de conseguir lo más importante que es mejorar la salud del paciente, se traduce en beneficios directos para el Sistema Nacional de Salud, con una reducción significativa de los días de hospitalización y la tasa de reingreso, lo que genera un ahorro considerable de recursos”, afirma este experto.
A todo ello se suma el Proyecto de Real Decreto actualmente en tramitación, que establecerá criterios obligatorios de alimentación saludable en centros públicos y en centros que atienden a personas dependientes o con necesidades especiales, la señal más clara de que la nutrición está dejando de ser una variable secundaria para convertirse en un eje clave para el sistema.