Un artículo de Jorge Moreno Molina y Vanesa López Miguens,
del Grupo de trabajo de Fisioterapia de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

El día 8 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Fisioterapia. Esta fecha conmemora la creación en 1951 de la World Confederation for Physical Therapy, hoy en día denominada World Physiotherapy. Su objetivo es reconocer la importante labor de los profesionales de la Fisioterapia en la salud de las personas y crear conciencia sobre el papel crucial que desempeñan en diversas patologías.

En este año, 2026, las temáticas propuestas a tratar por la Word Physioterapy son las Enfermedades cardiovasculares y los Accidentes cerebrovasculares.

geriatricarea Fisioterapia cardiovascular
La rehabilitación cardiaca supone un proceso multidisciplinar, de atención continuada, estructurado, global y basado en la evidencia científica


Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de patologías del corazón y de los vasos sanguíneos responsables de elevadas tasas de mortalidad y de discapacidad a nivel mundial, siendo una de las principales causas de mortalidad. Se estima que más de 20 millones de personas fallecen el mundo como consecuencia de ellas y más del 75% de estas muertes ocurren en países de ingresos medios y bajos, por lo que su prevención y tratamiento se han convertido en un reto de salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 1993 definió la rehabilitación cardiaca como “la suma coordinada de intervenciones requeridas para influir favorablemente sobre la enfermedad, asegurando las mejores condiciones físicas, psíquicas y sociales, para que los pacientes por sus propios medios, puedan conservar o reanudar sus actividades en la sociedad de manera óptima”.

Es decir, la rehabilitación cardiaca supone un proceso multidisciplinar, de atención continuada, estructurado, global y basado en la evidencia científica que va más allá de la prescripción de un programa de ejercicios.

Desde el Grupo de trabajo de Fisioterapia de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología nos gustaría felicitar a los fisioterapeutas que desarrollan su labor asistencial en rehabilitación cardíaca ya que fruto de los avances tecnológicos y de la investigación científica hemos asistido al cambio de paradigma en este ámbito de actuación.

Desde épocas en las que primaban las recomendaciones restrictivas en relación a la actividad física y los modelos pasivos en los que se prescribía el reposo prolongado hasta los procesos actuales que integran el ejercicio adaptado en fases tempranas, la movilización precoz, valoración individualizada de riesgos, la ampliación de los perfiles clínicos y más recientemente la rehabilitación cardiaca digital.

Sin duda alguna, una de las herramientas esenciales de las que disponen los fisioterapeutas es la educación sanitaria. Está presente en todos los estadíos, optimiza el estilo de vida y es indispensable para que el paciente conozca su enfermedad, los signos de alarma y la importancia de contribuir activamente en la prevención de nuevos episodios a través del control de factores de riesgo modificables.

Los programas rehabilitación cardíaca se estructuran en 3 fases, progresivas, complementarias y en cada una de ellas en conjunción con el equipo multidisciplinar los fisioterapeutas desempeñan un papel fundamental.

1. Fase hospitalaria

Comienza una vez el paciente se encuentra estabilizado (tras un evento agudo o una descompensación de una enfermedad cardiovascular previa), también en la UCI. El objetivo de esta fase es evitar las complicaciones derivadas de la inmovilidad por lo que la labor de los fisioterapeutas se centra en la movilización precoz, fisioterapia respiratoria, reeducación de las transferencias y de la marcha, restaurar las capacidades previas, así como realizar tareas de autocuidado y actividades básicas de la vida diaria que permitan planificar el alta.

En esta fase la intervención se centra en el control de los factores de riesgo y en la prescripción de un programa de ejercicio terapéutico tras una valoración de la capacidad cardiorrespiratoria del paciente mediante una prueba de esfuerzo. Las sesiones se encuentran supervisadas y controladas bajo parámetros de seguridad y telemetrías por el fisioterapeuta. Son personalizadas y adaptadas a las capacidades basales del individuo, y están divididas en: calentamiento, fase central y vuelta a la calma no negociables.

Desde esta primera fase es importante resolver dudas, enseñar al paciente a monitorizar su esfuerzo y a consensuar actividades teniendo en cuenta sus gustos y preferencias para fomentar la adherencia y lograr un compromiso activo.

2. Fase ambulatoria

Una vez el paciente regresa a su domicilio, acude de forma ambulatoria a su centro sanitario para continuar el tratamiento grupal y/o individual de fisioterapia. El ejercicio debe continuar bajo unos parámetros controlados.

3. Fase de mantenimiento

El objetivo de esta fase es el mantener los hábitos cardiosaludables adquiridos durante la fase previa que se prolonga toda la vida. Resulta esencial que el paciente mantenga ciertos niveles de actividad física. Habitualmente se realiza alejada de entornos clínicos convencionales, ya no precisa una supervisión directa pero sí de seguimiento y controles periódicos por parte de los profesionales sanitarios.

La última evidencia científica disponible demuestra mediante metaanálisis que la rehabilitación cardiaca, cuyo componente central es el ejercicio dirigido por fisioterapeutas, es una de las estrategias con mayor eficacia en la prevención secundaria, disminuye las cifras de mortalidad, número de ingresos hospitalarios, mejora de la función física y de la salud general (incluyendo la salud mental).

De manera más concreta, las intervenciones en promoción de la salud y ejercicio prescrito y dirigidas por fisioterapeutas demuestran disminución de factores de riesgo cardiovascular y mejoras en los niveles de actividad física y adherencia a hábitos saludables en poblaciones con enfermedad cardiovascular o en riesgo de padecerla.

Podemos concluir destacando que la rehabilitación cardíaca es un proceso multidisciplinar e integral que contempla a la persona en su globalidad, es costo-efectiva, segura y se encuentra sustentado por una sólida base científica.

Bibliografía: