Desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la Asociación Española de Vacunología (AEV) y la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER) se reclama avanzar hacia una estrategia común, homogénea y equitativa de inmunización respiratoria en adultos con enfermedades respiratorias crónicas.
Las tres entidades consideran que la prevención de infecciones respiratorias debe formar parte del abordaje integral de pacientes con enfermedades respiratorias crónicas como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma grave, bronquiectasias, enfermedades pulmonares intersticiales, hipertensión pulmonar, trasplante pulmonar y otras patologías respiratorias.

En este contexto, SEPAR, AEV y FENAER recuerdan que en los últimos años se han producido avances relevantes en prevención respiratoria, como:
- la actualización de las estrategias de vacunación antigripal
- la ampliación de la protección frente al neumococo
- la vacunación frente a la COVID-19
- la disponibilidad de vacunas frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en adultos
No obstante, SEPAR, AEV y FENAER consideran necesario reforzar el calendario vacunal del adulto con enfermedad respiratoria crónica y adaptarlo mejor al riesgo clínico real de cada paciente.
“El paciente respiratorio crónico es especialmente vulnerable a las infecciones respiratorias. Una gripe, una neumonía neumocócica, una infección por VRS u otros virus respiratorios pueden desencadenar una exacerbación grave, un ingreso hospitalario o un deterioro funcional difícil de recuperar”, señalan
Por ello, la indicación de inmunización no debería depender únicamente de la edad, sino también de la enfermedad de base, la gravedad, las comorbilidades, la fragilidad, los ingresos previos y el riesgo de complicaciones.
Estas tres entidades subrayan que la vacunación frente a gripe, COVID-19 y neumococo ya constituye una herramienta clave de prevención en estos pacientes. A ello se suman nuevas oportunidades, como la vacunación frente al VRS en determinados grupos de adultos vulnerables. Sin embargo, la implementación de la vacunación frente al VRS en adultos es todavía desigual entre comunidades autónomas, lo que puede generar diferencias de acceso en pacientes con perfiles clínicos similares.
Para SEPAR, AEV y FENAER, la prevención respiratoria debe abordarse desde una perspectiva de equidad. “La prevención no puede depender del código postal. Si dos pacientes tienen un riesgo clínico similar, deberían tener oportunidades similares de protección frente a infecciones respiratorias prevenibles”, destacan las entidades.
Por ello piden a las administraciones sanitarias una mayor coordinación para garantizar criterios homogéneos, transparentes y basados en la evidencia científica, así como una mejor identificación de los pacientes respiratorios con mayor riesgo de exacerbación, hospitalización o deterioro clínico.
Y es que la inmunización respiratoria no solo protege a los pacientes, sino que también puede contribuir a reducir la presión asistencial en atención primaria, neumología, urgencias, hospitalización y unidades de cuidados intensivos durante las temporadas de mayor circulación de virus respiratorios.
Por todo ello, SEPAR, AEV y FENAER solicitan avanzar hacia una estrategia común que permita:
- reforzar el calendario vacunal del adulto con enfermedad respiratoria crónica
- reducir diferencias injustificadas entre comunidades autónomas
- identificar mejor a los pacientes con mayor riesgo clínico
- integrar gripe, COVID-19, neumococo y VRS en una visión global de prevención respiratoria
- mejorar la coordinación entre atención primaria, neumología, salud pública, medicina preventiva, enfermería y farmacia
- monitorizar coberturas, efectividad, seguridad e impacto asistencial
- disminuir exacerbaciones, ingresos hospitalarios y complicaciones evitables
“Disponemos de más herramientas preventivas que hace unos años. El reto ahora es utilizarlas con rigor, equidad y visión de salud pública, para proteger mejor a los pacientes respiratorios crónicos más vulnerables”, concluyen estas tres entidades.