Las altas temperaturas representan, cada vez más, un importante desafío para las administraciones públicas, especialmente en la atención a personas mayores, dependientes o que viven solas, que deben reforzar sus protocolos de seguimiento para reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas.
En este contexto, la tecnología puede convertirse en una herramienta que facilite tanto la atención ante una emergencia como la prevención de situaciones de riesgo. Este es el caso de los relojes inteligentes Tracmi, desarrollados por Tecnovida, que permiten que la persona usuaria permanezca conectada dentro y fuera del domicilio mediante funcionalidades especialmente útiles durante episodios de calor extremo.

Por ejemplo, una mujer mayor que sale a hacer la compra durante una ola de calor. En el trayecto comienza a encontrarse mal debido a las altas temperaturas. Gracias al botón SOS de Tracmi puede solicitar ayuda de forma inmediata. Si llegara a sufrir una caída, el dispositivo también puede detectarla y facilitar la activación del protocolo de atención establecido.
Este tipo de funcionalidades pueden ofrecer un apoyo adicional a las administraciones públicas dentro de sus programas de teleasistencia y atención a personas vulnerables durante el verano.
Actuaciones preventivas ante el calor extremo
Además de responder ante una emergencia, la prevención también esl fundamental durante las olas de calor. Genus.Care es una solución de teleasistencia avanzada que integra un dispositivo inteligente instalado en el domicilio con sensores capaces de recopilar información sobre el entorno de la persona usuaria, como la temperatura, la calidad del aire (CO), la luminosidad o el nivel de ruido. Esta información se conecta con un entorno de gestión para profesionales y puede complementarse con una aplicación para familiares.
Durante una ola de calor, por ejemplo, el sistema puede detectar que la temperatura de la vivienda es excesivamente elevada o que la calidad del aire no es la adecuada. Con esta información, los profesionales de los servicios sociales podrían contactar con la persona para recomendar medidas preventivas, como ventilar la vivienda en las horas de menor temperatura o bajar las persianas durante los momentos de mayor exposición al sol.
De este modo, la tecnología puede contribuir a detectar situaciones que podrían pasar desapercibidas y favorecer actuaciones preventivas antes de que el calor tenga consecuencias sobre la salud de la persona.
Tecnología como apoyo a los servicios sociales y la teleasistencia
Las administraciones públicas desarrollan cada verano planes específicos para proteger a las personas más vulnerables frente a las altas temperaturas. Tal y como señalan desde Tecnovida, soluciones como las descritas pueden complementar estos programas desde dos perspectivas diferentes:
- facilitando una respuesta más rápida cuando se produce una incidencia
- proporcionando información que puede ayudar a detectar situaciones de riesgo y favorecer actuaciones preventivas
La incorporación de este tipo de tecnologías puede convertirse en un apoyo para los profesionales de los servicios sociales y de la teleasistencia, contribuyendo a reforzar la protección de las personas mayores, dependientes o que viven solas durante los episodios de calor extremo.