Se deben generar sinergias entre especialidades médicas para lograr que el aumento de la esperanza de vida se traduzca realmente en una mayor autonomía, menor dolor y una óptima calidad de vida, tal y como expusieron representantes de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) en el Curso de Verano «Dolor, obesidad, nutrición y longevidad saludable» organizado por la Sociedad Española del Dolor (SED).
Como se puso de manifiesto en el Curso de Verano «Dolor, obesidad, nutrición y longevidad saludable» celebrado en Santiago de Compostela, la colaboración entre sociedades científicas de diferentes especialidades se consolida como una vía fundamental para abordar de manera integral el envejecimiento poblacional, uno de los mayores desafíos sanitarios del siglo XXI.

En este contexto, desde la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y la Sociedad Española del Dolor (SED) se recalca la necesidad de un abordaje transversal para lograr un envejecimiento saludable que sitúe a la persona en el centro del modelo asistencial, siempre bajo criterios basados en la evidencia científica.
En este sentido, ambas sociedades trabajarán conjuntamente en futuros proyectos de investigación, divulgación social y formación continuada que permitan afrontar de manera coordinada los desafíos de la sociedad de la longevidad.
Proyecto RENACE: la lección científica de las personas centenarias
Tal y como expuso en este Curso de Verano la doctora Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la SEMG, “durante años, nos hemos centrado en aliviar el dolor cuando aparece. Hoy sabemos que la mejor estrategia también pasa por prevenir la fragilidad, preservar la funcionalidad y promover un envejecimiento saludable”.
Durante el encuentro, la doctora fue la encargada de impartir la conferencia magistral «RENACE: Registro Nacional de Centenarios. Galicia Vive+», en la que detalló un ambicioso programa de investigación dirigido a desentrañar los factores biomédicos y conductuales que facilitan alcanzar edades extremas preservando el bienestar.
Rodríguez Ledo defendió que el análisis detallado de la población centenaria no debe enfocarse como un simple examen aislado de un grupo excepcional de personas, sino como una ventana de oportunidad científica. Los hallazgos derivados de RENACE —que la presidenta de SEMG definió como una «hoja de ruta para el futuro de todos»— permitirán transformar la evidencia recopilada en estrategias de prevención y políticas de promoción de la salud que impacten positivamente en el conjunto global de las próximas generaciones.
La presidenta de la SEMG subrayó el valor científico y humano que representan las personas centenarias, señalando que «los centenarios no representan el final de una vida, sino el principio de un conocimiento científico y humano que puede cambiar el futuro de todos nosotros», una idea que resume la filosofía del proyecto Galicia Vive+ y del Registro Nacional de Centenarios (RENACE).
Atención Primaria: seguimiento continuado y cercano
La contribución de la sociedad médica se completó en la mesa de debate sobre «Presente y Futuro del envejecimiento activo saludable», moderada por la propia presidenta. En esta sesión participó el doctor Keith Albert Foo Gil, presidente de SEMG Galicia, con la ponencia «Longevidad actual desde la perspectiva de Atención Primaria: medicina rural y urbana. REGACE: Registro Galego de Centenarios».
Este registro de carácter autonómico, que se deriva directamente de la estructura de RENACE, enfatiza el papel estratégico que desempeña el médico de familia.
Y es que la capilaridad de la Atención Primaria resulta indispensable para la correcta identificación, censo y seguimiento clínico de los centenarios en entornos tanto urbanos como rurales, adquiriendo especial relevancia en una comunidad autónoma con una de las tasas de longevidad más elevadas del país como es Galicia.
Con la puesta en marcha de los proyectos RENACE y REGACE, la SEMG refuerza el posicionamiento de la Medicina de Familia como el eje articulador indispensable frente al envejecimiento masivo.
El seguimiento continuado y cercano permite a este primer nivel asistencial capitalizar la experiencia biológica de las personas más longevas, transformándola en herramientas preventivas de primer orden que ayuden a que el envejecimiento de la población se consolide bajo criterios estrictos de autonomía y bienestar funcional.