La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) defendió en la I Convención Europea de la Dependencia la necesidad de potenciar los cuidados intermedios y regular un Estatuto del Cuidador para responder a los retos de la atención de larga duración en Europa.

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) tuvo una destacada participación en la I Convención Europea de la Dependencia, organizada por la Fundación Economía y Salud en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El encuentro, que reunió a más de 200 profesionales, expertos y representantes de organismos como la OMS, la OCDE y la London School of Economics, analizó los modelos de atención para afrontar los retos de los cuidados de larga duración en la Unión Europea.

En este contexto, Francisco José Tarazona Santabalbina, presidente de la SEGG, intervino en la Mesa II, centrada en la atención sanitaria a personas en situación de dependencia en Europa. Durante su ponencia, abogó por reforzar la hospitalización a domicilio, la rehabilitación y los cuidados intermedios como puente entre el hospital y el hogar para facilitar altas seguras, recuperar la capacidad funcional y preservar la autonomía de las personas.

Interoperabilidad de datos y apoyo al entorno informal

Asimismo, el presidente de la SEGG propuso armonizar a nivel europeo las definiciones e indicadores de estos recursos asistenciales. Entre sus principales planteamientos destacó también la necesidad de garantizar la interoperabilidad de los datos entre los sistemas sanitario y social, de forma que se asegure un acceso equitativo a los servicios para toda la población.

Por su parte, José Augusto García-Navarro, anterior presidente de la SEGG y coordinador de Atención Sanitaria y Social en Xarxa Santa Tecla, participó en la Mesa V, dedicada a los perfiles profesionales y liderazgo en los cuidados. Su intervención se estructuró en cuatro ejes clave para proteger a las personas cuidadoras informales:

  • La creación de un Estatuto del Cuidador que reconozca derechos y garantice protección frente a la pobreza.
  • La garantía de permisos remunerados, flexibilidad laboral y cotizaciones para la jubilación.
  • La ampliación de los servicios de respiro y la formación en demencia, dependencia y autocuidado.
  • La integración formal de los cuidadores informales en los equipos de Atención Primaria y Servicios Sociales.

Las conclusiones de la convención se recogerán en un documento final que se presentará ante las instituciones comunitarias para contribuir a la Estrategia Europea de Cuidados de Larga Duración, buscando mejorar la calidad y eficiencia de la atención.