El Colegio Montesión y la residencia Fontsana Son Armadams colaboran en una iniciativa intergeneracional en Palma que une a estudiantes de Bachillerato y personas mayores para fomentar el bienestar emocional.

El Colegio Montesión de Palma y la residencia de personas mayores Fontsana Son Armadams, bajo la coordinación de Rotary Club, han puesto en marcha un espacio de encuentro intergeneracional basado en la convivencia, el respeto y el aprendizaje mutuo. La iniciativa buscaba fortalecer los vínculos comunitarios a través del contacto directo entre alumnos de 1º de Bachillerato y los residentes del centro sociosanitario.

Geriatricarea- Proyecto intergeneracional Colegio Montesión y Fontsana Son Armadams
Este proyecto busca crear relaciones significativas desde el respeto y la escucha activa


Esta acción se enmarca dentro del proyecto de Aprendizaje y Servicio ‘Camins de Servei’ del centro educativo y se integra en el Programa de Actividades Intergeneracionales de Fontsana Son Armadams. El objetivo principal es promover el bienestar emocional de los mayores y fomentar una sociedad más cohesionada mediante el intercambio de experiencias entre generaciones distintas.

Bienestar emocional y la estimulación cognitiva

Durante las jornadas programadas, los estudiantes participaron con los mayores en paseos, conversaciones, juegos de mesa, dinámicas musicales y diversos ejercicios de estimulación cognitiva. Más allá de las actividades lúdicas, el proyecto busca crear relaciones significativas donde el respeto y la escucha activa actúan como ejes vertebradores del encuentro.

Para los jóvenes, esta experiencia supone una oportunidad para desarrollar competencias sociales y fortalecer valores como la empatía y la solidaridad. Por su parte, para las personas mayores residentes, el contacto con los estudiantes permite una participación activa en la comunidad y el intercambio de vivencias que enriquecen su día a día.

Compromiso con la inclusión y la cohesión social

«Cuando dos generaciones se encuentran desde la escucha y el respeto, se produce un intercambio de enorme riqueza humana. Los jóvenes descubren historias, experiencias y aprendizajes que no aparecen en los libros, mientras que las personas mayores encuentran nuevos espacios de relación y participación», destacan desde Fontsana Son Armadams.

Esta colaboración refleja el compromiso de ambas entidades con la construcción de una comunidad más inclusiva. Además, la iniciativa subraya la importancia de entender el cuidado de las personas y la educación como una responsabilidad colectiva que trasciende las aulas y los centros residenciales, promoviendo una visión de la vejez basada en la participación activa y el diálogo continuo.