La radioterapia a baja dosis mejora el dolor articular en hasta el 90% de los casos

La artrosis es una de las patologías benignas osteodegenerativas más habitual y puede afectar a cualquier articulación del cuerpo como la rodilla, la cadera o el dedo pulgar.
La radioterapia a baja dosis (tratamiento no oncológico), se presenta como una opción de tratamiento, incluso en los casos en los que no es posible la cirugía, que ofrece resultados satisfactorios con un elevado porcentaje de éxito, hasta en el 90% de los casos, mejorando la calidad de vida de las personas afectadas, tal y como asegura el Dr. Raúl Hernanz, oncólogo radioterápico en GenesisCare que cuenta con gran experiencia en este tipo de tratamientos.
Pese a ello, se trata de un tratamiento poco utilizado en España pero que en países centro europeos está ampliamente desarrollado. Y es que, aplicada a baja dosis, la radioterapia es un tratamiento que ofrece tres efectos beneficiosos sobre las enfermedades, efecto antiinflamatorio, antiproliferativo e inmunomodulador y que cuenta con una toxicidad muy baja para el paciente, destaca el Dr.  Hernanz.
“Se trata de un tratamiento muy sencillo y que a su vez genera un gran impacto en la calidad de vida de las personas. Normalmente se realiza en dos semanas, en sesiones de menos de quince minutos de duración. Es un tratamiento indoloro, no invasivo, no interfiere con la actividad diaria del paciente, no precisa sedación, ni ayunas ni observación posterior a cada sesión”, explica este experto.
Un tratamiento para las enfermedades benignas como la artrosis, que suelen tener mayor incidencia entre la población de más de 60 años, y cuya realización “no está limitada ni por los años ni por la comorbilidad”, tal como indica el especialistas en oncología de GenesisCare, quien destaca que, además, “las personas con enfermedades no controlables que reciben tratamientos convencionales, como la rehabilitación o las infiltraciones, y las personas con enfermedades cuyo control supone intervenciones de riesgo elevado también pueden recibir este tratamiento”.
El Dr. Hernanz destaca la capacidad de la radioterapia aplicada a patologías no oncológicas para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. así, existen otros procesos benignos que pueden tratarse con radioterapia a dosis bajas como son los queloides, la enfermedad de Dupuytren, la fascitis plantar, el espolón del calcáneo, la tendinitis crónica o la oftalmopatía de Graves.