Aunque la mayoría de personas sólo acuden al dentista por tratamientos puntuales, una adecuada higiene bucal y acudir a revisión de forma habitual es fundamental para prevenir posibles infecciones en las encías que puedan derivar en la aparición de bacterias periodontales, que en el peor de los casos puede llegar a generar un infarto cerebral.

Este tipo de bacterias son microorganismos que circulan por la sangre y que pueden llegar a obstruir las arterias. La Dra. Clara Esteban, directora médica de DONTE GROUP, grupo especializado en el cuidado bucodental, recalca el peligro que ello supone. «Una mala higiene bucal puede incrementar la probabilidad de un accidente cardiovascular grave. Esto ocurre cuando el cerebro no recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios. Por lo cual, las células cerebrales mueren en cuestión de minutos, provocando el fallecimiento o una discapacidad severa sobre el paciente», advierte.

Una mala higiene bucal puede incrementar la probabilidad de sufrir un infarto cerebral

Dicha patología es más frecuente de lo que se piensa. En España se producen 120.000 nuevos ictus y 40.000 personas fallecen por su causa, siendo especialmente frecuente en las mujeres.

Consciente de ello, los profesionales del grupo DONTE GROUP cuentan con formación impartida por la Fundación Freno al Ictus. Dicha formación consiste en detectar síntomas inmediatos tras un ictus, como náuseas, pérdida de fuerza en las extremidades o trastorno del lenguaje. Tras esto, se activa un protocolo de actuación que mitiga el impacto lo máximo posible.

Además, las clínicas del grupo han obtenido así el sello de «Espacio Cerebroprotegido», una iniciativa de esta fundación, en colaboración con la Sociedad Española de Neurología (SEN), que busca crear espacios con los profesionales mejor instruidos en la lucha contra el ictus.

«1 de cada 6 personas sufrirán esta patología en su vida. A pesar de los datos, el 90 % de los ictus son prevenibles, por eso en DONTE GROUP estamos concienciados con la detección y prevención precoz, ya que el tiempo de actuación es vital para reducir todas las secuelas que pueden llegar a padecer las personas que sufren un ictus», recalca Clara Esteban.