Geriatricarea Alicia Sanchez Gil Audika




Un artículo de Alicia Sánchez Gil,
audioprotesista de Audika




La audición nos conecta con nuestro entorno, sin embargo, la pérdida auditiva es un desafío al que día a día se enfrentan millones de personas en todo el mundo. Para combatir la pérdida auditiva, lo mejor es realizarse un examen auditivo al menos una vez al año. El resultado de este tipo de pruebas nos permite conocer nuestro nivel de audición y saber si hace falta poner en marcha algún tratamiento. Asimismo, hay hábitos saludables que pueden ayudarnos a cuidar de nuestra salud auditiva.

Aliviar el estrés y la ansiedad

El estrés y la ansiedad pueden agravar la pérdida auditiva, ya que reduce el flujo de sangre continuo a las células del oído, afectando de forma negativa a nuestra audición.

La práctica de ejercicio regular nos puede ayudar a combatir el estrés mental. El ejercicio regular aumenta la circulación sanguínea en todo el cuerpo, incluyendo los oídos. Una buena circulación sanguínea es importante para mantener saludable el sistema auditivo, ya que proporciona oxígeno y nutrientes a las células del oído interno.

Además, actividades como el yoga o meditación liberan endorfinas, que son hormonas que ayudan a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. El estrés crónico puede contribuir a problemas de audición, por lo que el ejercicio puede ser beneficioso en este sentido.


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Para combatir la pérdida auditiva, lo mejor es realizarse un examen auditivo al menos una vez al año

Pasar tiempo con nuestros amigos y con la familia en momentos difíciles, evita sufrir problemas de depresión y ansiedad. Por ello, si tenemos una buena audición podremos mantener una conversación sin obstáculos y sentirnos más apoyados por nuestros seres queridos.

Mantener una dieta equilibrada

Una dieta equilibrada puede ser beneficiosa para la salud auditiva debido a que ciertos nutrientes desempeñan un papel importante en el mantenimiento y la protección de los oídos. Dentro de los nutrientes y alimentos que puedes incorporar en tu dieta para promover la salud auditiva están: el magnesio, las vitaminas A, C, E y B12, el zinc, los ácidos grasos omega-3 y la Coenzima Q10.

Evitar la exposición al ruido excesivo y controlar el volumen

Es muy común que cuando una persona mayor comienza a perder audición no se dé cuenta de forma inmediata porque es algo que se suele producir de forma gradual. Por ejemplo: subir el volumen de la televisión es un claro síntoma de presbiacusia. Una persona que sufre presbiacusia tiende a subir poco a poco el volumen de la televisión, ya que tiene dificultades para escuchar correctamente lo que está viendo hasta que llega un punto que resulta molesto para los demás convivientes. Ante esta situación lo mejor es pedir cita con un especialista y realizar una evaluación auditiva.

Otro problema que se ha comentado a menudo es el uso excesivo y el volumen alto de los auriculares entre los jóvenes actuales. Una forma de comprobar si el volumen es demasiado alto es tratar de escuchar todos los sonidos de nuestro alrededor, si no somos capaces de escuchar con claridad, debemos bajar el volumen. Además, si al quitarte los auriculares escuchas un pitido significa que lo has llevado puesto durante mucho tiempo y eso también puede ser un problema para tu salud auditiva.

Las personas expuestas a diario a trabajos en entornos ruidosos (fábricas, obras, DJ’s) durante muchos años puede llegar a una pérdida de audición. También, otras actividades de ocio como la caza pueden provocar problemas de audición. En este caso, el uso de tapones anti-ruido suele ser una buena solución para prevenir una pérdida total.

La estimulación cognitiva

Numerosos estudios vinculan la pérdida auditiva con el riesgo de poder sufrir un mayor deterioro cognitivo. Una alternativa no farmacológica para cuidar la audición es la terapia de estimulación cognitiva. ¿En qué consiste? Se basa en la realización de ejercicios y actividades de memoria o rompecabezas, por ejemplo, pensados para mantener la mente activa y aguda.

El cerebro tiene un papel esencial en la audición, ya que el sonido se percibe por el cerebro cuando el tímpano recibe las ondas sonoras y vibra, de manera que se traduce en sonido.

Así, mantener una mente activa puede ayudar a las personas con pérdida auditiva a conservar sus habilidades cognitivas en buen estado durante más tiempo, lo que a su vez puede mejorar su capacidad para comunicarse y participar en la vida diaria. De esta manera, se combate también el aislamiento y la soledad, dos situaciones que suelen ser habituales cuando una persona padece pérdida auditiva y, o no lo tiene diagnosticado, o no sigue un tratamiento.

La concienciación

Es importante realizar revisiones periódicas, especialmente a partir de los 50 años, en pro de la detección precoz.

La educación y el apoyo son fundamentales en el manejo de la pérdida auditiva. Es necesario saber lo que implica la pérdida auditiva y acompañar a la persona que la padece, es habitual que sean los familiares y amigos los que primero identifiquen una pérdida de audición.

La pérdida auditiva es un desafío común y debemos estar pendientes. Abordar no solo la audición en sí, sino también la calidad de vida de quienes la padecen y su entorno. Estos factores desempeñan un rol importante en el bienestar y en la calidad de la persona y su entorno.