Más de cuatro millones de españoles padecen insomnio, un grave trastorno del sueño que consiste en la dificultad persistente para alcanzar el sueño y/o mantenerlo. La mala calidad del sueño puede afectar a algunas funciones ejecutivas, como por ejemplo la memoria de trabajo, y ser un factor de riesgo para sufrir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Los problemas del sueño se deben a diversos factores y en algunas personas a la combinación de los mismos. Desde el Grupo Neolife, especializado en la prevención de enfermedades relacionadas con la edad, destacan los siguientes:

  • Factores biofisiológicos
    La edad, el ejercicio, la nutrición y, en definitiva, a la salud general de cada individuo. Los años, por un lado, empeoran la calidad del sueño, mientras que un ejercicio intenso por la noche puede repercutir negativamente a la hora de dormir mejor, al igual que una cena demasiado copiosa. Por otra parte, no se pueden obviar dolores físicos, la nicturia (necesidad de orinar por la noche) y, por supuesto, la toma de algunos medicamentos.

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La mala calidad del sueño puede tener efectos negativos en el sistema inmunitario
  • Factores psicológicos
    La preocupación, la agitación, el estrés y la ansiedad que pueden derivarse de problemas de toda índole (laborales, familiares, sentimentales…) son una de las causas más identificadas de los problemas del sueño.
  • Factores socioculturales
    Intervienen aquí hábitos nocivos para el sueño como ver la televisión en la cama, navegar por internet antes de acostarse o jugar a la consola.

Tal y como advierte el doctor César Montiel, si no se descansa de forma reparadora para el organismo, las consecuencias pueden ser graves, ya que no dormir puede llevar a la enfermedad a consecuencia de sus efectos negativos en el sistema inmunitario.

Las personas que sufren de insomnio de manera reiterada, en cualquiera de sus niveles, explica este experto, suelen manifestar altos niveles de malestar, ansiedad, angustia, nerviosismo, problemas de concentración, déficits de memoria, irritabilidad, disminución de energía o incluso depresión.

Por ello, “su actividad cotidiana suele verse afectada gravemente, con repercusiones negativas tanto en la salud general como en el grado de bienestar en la relación con los demás, viéndose afectado así de modo importante las esferas que tienen que ver con la actividad laboral, social y familiar, advierte este experto de Neolife.

Para evitarlo, los profesionales antiage de Neolife han elaborado un decálogo para mejorar la salud del sueño.

  1. Adoptar horarios de sueño regulares y adaptados a nuestra naturaleza.

  2. Ir a dormir cuando se sienta sueño.

  3. Preparar la noche; usar luces suaves y cálidas desde las 20h, música suave, bajar revoluciones y no pensar en los problemas de ese día o los del día siguiente.

  4. Priorizar el sueño, no quitarle horas por ocio o trabajo.

  5. Cenar más bien frugal y al menos 3 horas antes de acostarse.

  6. Si es necesario levantarse por la noche, al baño por ejemplo, nunca encender una luz blanca, amarilla o azul; únicamente luz anaranjada o roja.

  7. Evitar el ejercicio físico intenso en las últimas horas del día.

  8. Evitar el uso de pantallas en la cama.

  9. Mantener la habitación a una temperatura fresca.

  10. Si, a pesar de estas recomendaciones el descanso sigue siendo malo, acudir a un profesional especializado que investigue la causa de ese cuadro de insomnio.