Ante los episodios de calor extremo vividos este verano, los expertos recuerdan la importancia de vigilar la tensión arterial y adoptar medidas preventivas frente a la hipotensión y las caídas, especialmente en personas de edad avanzada.

La Agencia Estatal de Meteorología prevé que las altas temperaturas se mantengan con fuerza durante los próximos meses en gran parte de España, tras una primavera que ha sido la segunda más cálida desde 1961. Este escenario incrementa los riesgos asociados a la tensión arterial baja o hipotensión, cuyos síntomas incluyen mareos, fatiga o somnolencia, pudiendo derivar en caídas o desmayos si no se adoptan medidas preventivas.

Geriatricarea- calor, presión arterial en mayores


Mecanismos fisiológicos del calor y el sistema cardiovascular

La relación entre el calor y la bajada de presión se debe principalmente a dos procesos fisiológicos. Por un lado, la vasodilatación activa la dilatación de los vasos sanguíneos cercanos a la piel para regular la temperatura corporal, lo que reduce la resistencia al flujo sanguíneo. Por otro lado, la sudoración provoca la pérdida de agua y sales minerales que, de no reponerse adecuadamente, disminuyen el volumen de sangre y reducen la presión arterial.

Para hacer frente a esta situación, la Fundación Española del Corazón aconseja controlar la tensión arterial al menos dos veces por semana durante el periodo estival. Esta recomendación adquiere mayor relevancia al considerar que el calor extremo constituye una de las principales amenazas sanitarias derivadas del cambio climático, con cerca de 500.000 muertes anuales en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud.

En este contexto, la Dra. Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España, subraya que «en verano, pasamos más tiempo al aire libre, tenemos más actividad social, y, en consecuencia, estamos más tiempo expuestos al sol, lo que hace que el organismo tenga que adaptarse continuamente a la temperatura. Esta exposición suele vivirse de manera positiva, ya que se asocia a bienestar, descanso y vacaciones, pero también puede favorecer descensos de la tensión arterial en algunas personas».

«Dicho esto, el calor que se puede pasar en espacios cerrados puede ser igual de intenso por lo que es recomendable vigilar la hidratación siempre y en caso de no contar con aire acondicionado, optar por elementos como abanicos o ventiladores. Por eso, la primera estrategia es la prevención«, señala.

«Sin embargo, en el caso de que aparezcan señales como mareos, sensación de debilidad o inestabilidad, lo recomendable es parar la actividad, buscar un lugar fresco e hidratarse, porque suelen ser indicios de que el cuerpo está empezando a descompensarse, y actuar a tiempo es fundamental para evitar que la situación vaya a más o los síntomas se intensifiquen», advierte la especialista de Cigna Healthcare España.

Pautas clave para la protección cardiovascular

Para mantener la presión arterial bajo control y proteger la salud cardiovascular, los especialistas recuerdan la importancia de incorporar hábitos sencillos en el día a día. Entre ellos destacan:

  • asegurar una hidratación constante mediante el consumo regular de agua a temperatura ambiente
  • priorizar una alimentación ligera de estilo mediterráneo rica en potasio y magnesio
  • mantener una buena higiene del sueño durmiendo entre 7 y 9 horas

Asimismo, se aconseja limitar la exposición solar prolongada y evitar la actividad física intensa al aire libre durante las horas centrales del día, especialmente entre las 12:00 y las 17:00 horas, así como fomentar una adecuada gestión del estrés para evitar la sobrecarga del organismo ante las altas temperaturas.