El CEDDD valora el incremento de financiación aprobado por el Gobierno a través del nuevo Real Decreto-ley para reforzar el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), si bien advierte de que este avance es insuficiente ante los retos que afronta el sistema y urge a aprobar definitivamente un Pacto de Estado por la Dependencia.
Desde el Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD) se valora como positivo el incremento de financiación anunciado por el Gobierno para la Atención a la Dependencia, pero insiste en que este avance “no responde a la magnitud de los retos estructurales” que afronta el sistema y sigue siendo insuficiente, por lo que pide situar la inversión en el 2% del PIB para garantizar cuidados dignos.

En este sentido, la vicepresidenta de CEDDD, Mar Ugarte, afirma que “valoramos cualquier incremento de financiación, pero es inaceptable que se presente como solución lo que apenas es un paso corto frente a una realidad cada vez más exigente”. En este sentido, reitera que la dependencia “no puede seguir sosteniéndose sobre medidas parciales o anuncios que no abordan el problema de fondo”.
El incremento anunciado, que eleva la financiación estatal hasta los 5.513 millones de euros en 2026 y refuerza las cuantías vinculadas a los distintos grados de dependencia, supone un avance relevante. Sin embargo, la entidad advierte de que su impacto será limitado si no se acompaña de una planificación sostenida en el tiempo.
“Venimos de años de déficit estructural en la dependencia y, mientras la demanda no deja de crecer por el envejecimiento de la población, la llegada de la generación del baby boom y el aumento de las necesidades de cuidados, los recursos siguen sin alcanzar el nivel necesario”, afirma Ugarte.
En este contexto, CEDDD subraya que el crecimiento de la demanda, junto al incremento de costes y la mayor complejidad de los cuidados, absorberá una parte significativa del aumento presupuestario. “No basta con aumentar partidas: si la demanda crece más rápido que la financiación, el sistema seguirá siendo insuficiente. Y esa es una realidad que no puede maquillarse”, advierte la vicepresidenta de CEDDD.
Ante esta situación, esta entidad insiste en la necesidad de impulsar un compromiso político firme que sitúe la inversión en dependencia en el 2% del PIB, en línea con los países europeos más avanzados en cuidados de larga duración.
“Cuidar no puede depender de decisiones coyunturales ni de equilibrios presupuestarios temporales”, reiterando la necesidad de “una financiación estable, suficiente y finalista que coloque los cuidados en el centro de las políticas públicas y garantice derechos en igualdad de condiciones en todo el territorio”.
Mejora efectiva de la atención
Así mismo, CEDDD hace un llamamiento a todas las administraciones públicas para asegurar que el incremento de financiación estatal tenga un efecto real sobre el sistema y no se diluya en un reajuste de aportaciones.
El Consejo reclama a las comunidades autónomas que mantengan su esfuerzo presupuestario y contribuyan de manera decidida al fortalecimiento del SAAD. En palabras de Ugarte, “el incremento de la financiación debe servir para sumar, no para sustituir. Es imprescindible que cada euro adicional se traduzca en una mejora efectiva de la atención, con más servicios, más plazas y mejores condiciones para las profesionales”.
Además, el refuerzo financiero debe ir acompañado de un avance decidido hacia un modelo de atención basado en los derechos, la dignidad y la autonomía personal, evitando consolidar fórmulas que trasladen el peso de los cuidados al entorno familiar, especialmente en un contexto en el que las desigualdades de género siguen siendo evidentes.
La vicepresidenta de CEDDD reitera que “España no puede seguir apoyándose en un modelo que recae de forma desproporcionada sobre las familias y, especialmente, sobre las mujeres, por lo que cada vez se hace más urgente avanzar hacia un sistema basado en servicios profesionales, accesibles y de calidad”.
Por todo ello, el CEDDD defiende la necesidad de abordar una transformación estructural del sistema que incluya:
- La actualización de precios públicos y mecanismos de financiación
- La mejora de las condiciones laborales del sector
- El refuerzo de plantillas profesionales
- El desarrollo de una coordinación sociosanitaria efectiva
- La reducción de desigualdades territoriales
Pacto de Estado para garantizar la sostenibilidad del sistema
Finalmente, el Consejo ha reiterado la urgencia de alcanzar un Pacto de Estado por la Dependencia que permita dotar al sistema de estabilidad, previsibilidad y suficiencia financiera a largo plazo. “Garantizar cuidados dignos no puede depender del ciclo político. Es necesario un compromiso duradero que reconozca la dependencia como un pilar esencial del Estado del bienestar y una inversión estratégica para la cohesión social y el desarrollo económico del país”, concluye Ugarte.