La naturopatía es una disciplina que busca mantener y recuperar la salud mediante medios naturales: la alimentación, las plantas medicinales, el agua, el ejercicio, el descanso y la gestión del estrés. Parte de la idea de que el organismo tiene capacidad para equilibrarse por sí mismo y de que el papel del naturópata es favorecer ese proceso.
Se encuadra dentro de las llamadas terapias naturales o complementarias. En España no es una profesión sanitaria regulada, por lo que se recomienda utilizarla como complemento y no como sustituto de la atención médica, comentándolo siempre con el médico o el farmacéutico.

En qué consiste la naturopatía
La naturopatía se basa en varios principios:
- La confianza en la capacidad del cuerpo para autorregularse, lo que algunos naturópatas llaman «fuerza vital».
- La idea de que muchos problemas de salud se relacionan con la alimentación, el estrés, el sedentarismo o las emociones.
- Un enfoque global de la persona, que tiene en cuenta su estilo de vida y no solo los síntomas.
- La prioridad de los métodos menos invasivos y la prevención.
Técnicas que utiliza
- Nutrición: es la base de la naturopatía, con dietas ricas en alimentos frescos y vegetales y, en ocasiones, ayunos o dietas de zumos.
- Fitoterapia: uso de plantas medicinales en infusiones, extractos o cápsulas.
- Hidroterapia: baños, compresas o duchas de agua a distintas temperaturas.
- Ejercicio y técnicas de relajación, como la respiración o el masaje.
- Según el profesional, otras terapias complementarias como la homeopatía o la iridología.
Para qué se utiliza
Quienes recurren a la naturopatía suelen hacerlo para mejorar su bienestar general o para problemas como:
- Molestias digestivas.
- Cansancio y estrés.
- Dificultades para dormir.
- Dolores de cabeza.
- Problemas de circulación.
Varios de los hábitos que promueve, como comer más fruta y verdura, moverse a diario, dormir bien o reducir el estrés, tienen beneficios reconocidos para la salud y forman parte también de las recomendaciones de la medicina convencional. En cambio, la eficacia de la naturopatía como sistema de tratamiento cuenta todavía con poca evidencia científica.
Situación de la naturopatía en España
La naturopatía no está reconocida como profesión sanitaria y no existe una titulación oficial de naturópata. Su formación se imparte en centros privados, con programas y duraciones muy diferentes. Por eso conviene informarse sobre la formación del profesional y tener en cuenta que no está habilitado para diagnosticar ni tratar enfermedades. El Ministerio de Sanidad cuenta además con un plan para evaluar la evidencia de este tipo de terapias.
Qué tener en cuenta en personas mayores
- No abandonar ni modificar los tratamientos prescritos, sobre todo en enfermedades crónicas como la hipertensión o la diabetes.
- Consultar antes de tomar plantas medicinales: algunas interactúan con los medicamentos. Por ejemplo, el hipérico reduce el efecto de muchos fármacos, y el ginkgo o el ajo en cápsulas pueden aumentar el riesgo de sangrado si se toman con anticoagulantes o con Adiro.
- Evitar ayunos y dietas muy restrictivas sin supervisión, porque en la tercera edad pueden favorecer la pérdida de masa muscular y la desnutrición.
- Mantener las vacunas recomendadas, como las de la gripe, la neumonía o el herpes zóster.
En nuestro artículo sobre acupuntura y homeopatía en geriatría repasamos otras terapias complementarias.
Preguntas frecuentes
Es una disciplina que busca mantener y recuperar la salud mediante medios naturales como la alimentación, las plantas medicinales, el agua, el ejercicio y los hábitos de vida.
Principalmente la nutrición, la fitoterapia, la hidroterapia, el ejercicio y las técnicas de relajación, además de otras terapias complementarias según el profesional.
No es una profesión sanitaria regulada ni existe una titulación oficial, por lo que conviene informarse sobre la formación del profesional.
No. Se recomienda utilizarla como complemento y comentarla siempre con el médico, sin abandonar ni modificar los tratamientos prescritos.
Consúltalo antes con tu médico o farmacéutico, porque algunas plantas alteran el efecto de los fármacos o aumentan el riesgo de sangrado.