Un grupo internacional de expertos, en el que participa la Red Española de Investigación en COVID Persistente (REiCOP), ha publicado en la revista European Respiratory Journal la primera guía de práctica clínica unificada para la prevención y el tratamiento de la COVID persistente. El documento ofrece recomendaciones concretas destinadas a guiar a los profesionales sanitarios de atención primaria.
La COVID persistente sigue constituyendo un reto de primer orden para los sistemas de salud. En este sentido, este nuevo documento técnico nace con el objetivo de unificar criterios y ofrecer certezas en el entorno asistencial cotidiano.
Definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la persistencia o aparición de síntomas tres meses después de la infección inicial por SARS-CoV-2, con una duración mínima de dos meses y sin otro diagnóstico alternativo, millones de personas conviven actualmente con manifestaciones clínicas de la COVID persistente que merman gravemente su capacidad laboral y su calidad de vida, destacando:
- la fatiga extrema
- la dificultad respiratoria
- los problemas cognitivos, comúnmente conocidos como «niebla mental»

El Dr. Joan B. Soriano, epidemiólogo, investigador de la Universitat de les Illes Balears y miembro del grupo coordinador de la guía, destaca que «esta guía es un hito porque aborda COVID persistente con la mirada puesta en la práctica clínica diaria«.
«Aunque la evidencia es aún baja para muchas recomendaciones, proporciona un marco claro para que los médicos de familia, enfermeras y farmacéuticos de todo el mundo sepan qué funciona y qué no. No podemos tratar esta nueva enfermedad con herramientas de hace décadas», señala.
Por su parte, el Dr. Roger Paredes, coautor del documento y adscrito al Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona y a irsiCaixa, incide en la complejidad sistémica de la patología y la urgencia de profundizar en el conocimiento científico.
«.La COVID persistente es un síndrome complejo que puede afectar a múltiples órganos. Esta guía, fruto de un esfuerzo multidisciplinar internacional, subraya la necesidad de investigar más y mejor, especialmente en poblaciones vulnerables y en niños», comenta.
El Dr. Paredes apunta que «recomendaciones como la rehabilitación personalizada son pasos importantes, pero el mensaje central es claro: debemos seguir generando evidencia sólida para ofrecer tratamientos realmente efectivos a nuestros pacientes».
Principales novedades y recomendaciones de la guía clínica
A partir de un análisis sistemático de la evidencia científica disponible, el panel de expertos ha estructurado una serie de directrices enfocadas tanto en la prevención en fase aguda como en el manejo de la patología ya cronificada.
– Pautas para la prevención de la COVID persistente
- Uso de tratamientos antivirales
La administración de fármacos antivirales (tales como nirmatrelvir/ritonavir, molnupiravir o favipiravir) durante la fase aguda de la infección reduce la probabilidad de desarrollar posteriormente COVID persistente, un beneficio especialmente relevante en pacientes que presentan factores de riesgo. - Importancia de la vacunación
Los datos disponibles apoyan que la vacunación contra la COVID-19, de manera particular cuando se han recibido al menos dos dosis antes de contraer la infección, disminuye el riesgo de padecer síntomas prolongados.
– Estrategias de tratamiento en la enfermedad establecida
- Contraindicación de antivirales en fase crónica
La guía desaconseja la utilización de nirmatrelvir-ritonavir (Paxlovid) para tratar la COVID persistente ya establecida. Un ensayo clínico específico no evidenció mejoras significativas en pacientes cuyos síntomas se prolongaban ya durante una media de 1,5 años desde el contagio agudo. - Evitar el uso de corticoides
No se recomienda el empleo de glucocorticoides con el propósito de mejorar la función cardiopulmonar ante síntomas respiratorios persistentes, ni tampoco para abordar la pérdida o trastornos del olfato, dados sus limitados beneficios frente a los riesgos potenciales a largo plazo. - Incorporación de probióticos multicepa
Se sugiere su uso como opción terapéutica para contribuir al alivio de un espectro amplio de síntomas, incluyendo la fatiga, los trastornos gastrointestinales, las alteraciones de la concentración y los dolores de tipo articular. - Terapia cognitivo-conductual (TCC)
Se aconseja su prescripción enfocado de forma exclusiva al alivio de la fatiga. Los autores recalcan que debe aplicarse siempre de manera complementaria y sin que su uso presuponga erróneamente un origen psicológico de la enfermedad. - Rehabilitación física personalizada
Se recomienda la pauta de programas de ejercicio supervisados y adaptados individualmente, ya que pueden mejorar la disnea, la capacidad física y el bienestar general. No obstante, se establece como condición indispensable descartar previamente el malestar post-esfuerzo (PEM), un síntoma específico que provoca el empeoramiento del paciente ante la actividad física.
Un mensaje de certidumbre para profesionales y pacientes
Desde la perspectiva del tejido asociativo y de investigación español, la Dra. Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de REiCOP, valora la publicación como un avance estratégico esencial para estructurar los servicios de salud.
“Nuestra recomendación general para las personas que viven con COVID persistente es que busquen atención en unidades especializadas y multidisciplinares, donde se pueda aplicar de manera individualizada el consejo de rehabilitación supervisada —siempre que no haya malestar post-esfuerzo— y se evalúe el uso de probióticos y terapias psicológicas de apoyo», incide la presidenta de REiCOP
“Es fundamental que pacientes y profesionales sepan que, aunque no hay tratamientos milagrosos, sí hay intervenciones basadas en la evidencia que pueden mejorar su calidad de vida. Y, sobre todo, que la investigación continúa y que la esperanza es razonable», concluye la la Dra. Rodríguez Ledo.
Pueden acceder aquí a la guía publicada en la revista European Respiratory Journal.