Liderado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), el proyecto europeo RemoteCare permitirá realizar un seguimiento en tiempo real de personas mayores residentes en zonas rurales y de montaña. Este sistema transfronterizo de monitorización remota que permitirá seguir la salud del paciente desde su entorno, sin necesidad de desplazarlo. Será el primer modelo de este tipo que se prueba en el servicio de urgencias y entre dos sistemas sanitarios distintos, el catalán y el andorrano.

Las comarcas de la frontera pirenaica se enfrentan a desafíos geográficos y demográficos comunes, entre los que destacan:

  • una baja densidad de población
  • un acusado sobreenvejecimiento
  • la limitación de equipamientos y de personal médico
  • unas condiciones climáticas extremas que complican el acceso rápido a los hospitales de referencia

En este entorno, resulta habitual trasladar e ingresar a pacientes de edad avanzada procedentes de zonas remotas con el único objetivo de mantenerlos en observación, lo que impacta negativamente tanto en el sistema de salud, al reducir la disponibilidad para los casos graves, como en el bienestar del propio enfermo.

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RemoteCare permitirá seguir en tiempo real la salud de personas mayores de zonas rurales y de montaña sin necesidad de ingresarlas



Como indica Oriol Yuguero, director clínico territorial de Urgencias de Lleida (ICS), responsable clínico del proyecto y gerente territorial del Hospital Universitari Arnau de Vilanova. «tenemos una tasa de sobreenvejecimiento muy importante y unas distancias muy largas para llegar a un centro hospitalario. Eso provoca que a veces tengamos que trasladar a pacientes mayores para hacer una única prueba o una valoración que supone más tiempo de traslado que de actividad asistencial. Por eso creemos que proyectos como la monitorización a distancia nos permiten hacer una observación más vigilada sin tener que desplazar al enfermo».

Tecnología pionera en el servicio de urgencias

Con este proyecto «intentamos que el personal sanitario pueda tener monitorizados a pacientes de su servicio sin necesidad de tenerlos en el propio hospital. Para ello, usamos unos dispositivos que controlan múltiples indicadores y generan un cuadro clínico en tiempo real. Esa información se procesa en un servidor que permite a los facultativos acceder a los datos en cualquier momento, e incluso recibir alertas cuando se produce una desviación», destaca Eduard Álvarez, investigador principal del proyecto y uno de los coordinadores del grupo Urbanización, Comercio y Logística Sostenible (URBANLOG), del Centro de Investigación en Transformación Digital y Gobernanza (UOC-DIGIT) de la UOC.

En este sentido, RemoteCare introduce una innovación de doble vertiente:

  • es el primer modelo de monitorización remota que se pone a prueba de manera específica en un servicio de urgencias
  • se ensayará integrando dos sistemas de salud de distintas regiones con protocolos diferenciados: el Instituto Catalán de la Salud (ICS) en Lleida y el Servicio Andorrano de Atención Sanitaria (SAAS) en Andorra

El funcionamiento técnico del sistema se apoya en el uso de dispositivos multiparámetricos que controlan de manera constante los principales indicadores de salud del paciente y generan un cuadro clínico en tiempo real.

Esta información es transmitida de forma segura a un servidor en la nube, permitiendo que el personal médico acceda a los datos en cualquier instante y reciba alertas automatizadas ante cualquier desviación que requiera intervención.

El desarrollo tecnológico, asumido por la UOC, afronta retos relevantes como la integración del cuadro de mandos en los sistemas informáticos propios de los hospitales y el tratamiento ético y confidencial de los datos sanitarios transfronterizos.

Impacto positivo en el bienestar del paciente y la gestión logística

Los promotores de la iniciativa destacan que el principal beneficio para las personas mayores atendidas es el confort, previniendo situaciones de desorientación o cuadros de agitación asociados a los traslados prolongados y a los entornos hospitalarios desconocidos, especialmente graves en perfiles con fragilidad o deterioro cognitivo.

Del mismo modo, el seguimiento remoto disminuye la presión asistencial sobre los recursos logísticos y de transporte de la zona pirenaica, liberando ambulancias y camas hospitalarias de observación para casos críticos.

La fase de validación de RemoteCare se iniciará de forma controlada en entornos residenciales que disponen de dotación clínica. Si se confirman los resultados esperados, el modelo se escalará de manera paulatina hacia entornos rurales con un mayor grado de dispersión geográfica.

Adicionalmente, el consorcio compartirá las soluciones y metodologías desarrolladas con centros hospitalarios de España, Francia y Andorra para favorecer su posible implantación en otras áreas de montaña del continente europeo.

Este consorcio transfronterizo cuenta como socios clínicos de referencia con el Hospital Universitario Arnau de Vilanova (ICS, Lleida) y el Hospital Nostra Senyora de Meritxell (SAAS, Andorra). Con una duración prevista de 24 meses (desde enero de 2026 hasta enero de 2028), el proyecto está cofinanciado al 65 % por la Unión Europea mediante el Programa Interreg VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027), y cuenta con una dotación presupuestaria global de 199.528,56 euros, orientada al refuerzo y la integración sociosanitaria en los territorios de frontera.